El experimento de los 2.879 gusanos de plastilina.

Un equipo internacional de investigadores ha distribuido miles de gusanos señuelo en diferentes ecosistemas a lo largo de una línea imaginaria de más de 11.000 km entre el Ártico y Australia para comprobar de qué manera les atacan los depredadores. Los resultados revelan un patrón coincidente.

El experimento de los 2.879 gusanos de plastilina
El experimento de los 2.879 gusanos de plastilina Saskya van Nouhuys
Imagina un experimento que se realiza en seis continentes, a lo largo de una línea de 11.660 kilómetros, en la que se implican 40 investigadores de 21 países y que consiste en ir dejando gusanitos de plastilina abandonados entre las ramas de distintas plantas en 31 ecosistemas. Así ha sido la investigación liderada por Tomas Roslin y publicada este jueves en la revista Science con la intención de observar cómo estos gusanos “señuelo” eran picoteados por insectos o pájaros en cada una de las latitudes.

La intención era observar cómo estos gusanos “señuelo” eran picoteados por insectos o pájaros

Los 2.879 gusanos usados en la prueba fueron diseñados en la Universidad de Helsinki, en Finlandia, desde donde se enviaron por correo a cada investigador para estandarizar el proceso y poder sacar conclusiones válidas. Cada pequeño gusano imita la forma de una oruga combando su cuerpo para avanzar sobre una superficie e incluso el pegamento para pegarlos a las plantas estaba incluido en el kit para asegurarse de que todos tenían el mismo olor. Una vez colocados en cada uno de los 31 lugares, los científicos los recogieron cuidadosamente y los enviaron de vuelta a Finlandia para que el equipo de Bess Hardwick hiciera el meticuloso recuento de mordeduras y picotazos que presentaba cada gusano.

Las marcas en los gusanos indican qué tipo de depredador les atacó
Las marcas en los gusanos indican qué tipo de depredador les atacó Tapani Hopkins

Lo más interesante es que los resultados coinciden al acercase al ecuador desde ambos polos y al cambiar de altitud: los gusanos que están en las regiones más extremas del planeta – cerca de los casquetes polares – tienen hasta 1/8 menos de probabilidades de ser depredados en comparación con los que están en las zonas ecuatoriales. “Lo que ha sido fascinante es que el patrón no solo se repite a ambos lados del ecuador, sino que también aparece en los gradientes de elevación”, señala Roslin. “Al subir por la ladera de una montaña encuentras el mismo descenso en el riesgo de ser depredado que cuando te mueves hacia los polos. Esto sugiere que un factor común podría estar controlando las interacciones de las especies a escala global”.

“Un factor común podría estar controlando las interacciones de las especies a escala global”

“Lo mejor de este método es que puedes rastrear quien era el depredador inspeccionando las marcas de ataque”, asegura Eleanor Slade, que diseñó la dimensión global del experimento. “Las mandíbulas de un insecto, como una hormiga, dejan pequeños agujeros, mientras que el pico de un pájaro deja marcas en forma de cuña, y los mamíferos dejan marcas de dientes”. Para Hardwick, lo más relevante es el esfuerzo colectivo que ha supuesto este experimento y el esfuerzo colaborativo de investigadores de todo el mundo. “Esta es la belleza de lo que llamamos ‘experimentos distribuidos’”, señala. “Como ecólogos, nos solemos hacer preguntas sobre patrones y procesos mucho más grandes que los que puede estudiar un solo equipo. Pero diseñando experimentos que se pueden dividir en pequeños paquetes, podemos implicar a colaboradores de todo el mundo y trabajar juntos para entender mejor la imagen de conjunto”.

Le debemos a los artrópodos que el mundo vegetal no haya sido aún devorado por gusanos de todo tipo

Casualmente, fue una discusión entre Roslin y Slade la que dio lugar al experimento global. “Tomas había usado orugas de plastilina en Groenlandia y pensó que no estaban funcionando cuando vio unas tasas de ataque muy pequeñas”, recuerda Slade. “Yo las había usado en los bosques de Borneo y había detectado niveles de ataque muy altos. Imagina que estos son los dos extremos de un patrón global, pensamos. Y es exactamente lo que ha resultado ser”.

Otro de los señuelos colocado en un bosque cerca de Hong Kong
Otro de los señuelos colocado en un bosque cerca de Hong Kong Chung Yun Tak

Pero, aparte del esfuerzo colectivo, ¿cuáles son las conclusiones novedosas que aporta el estudio? La primera de todas, sugieren los autores, es que tenor de los resultados le debemos a los artrópodos que el mundo vegetal no haya sido aún devorado por gusanos de todo tipo. “La gente piensa menudo que los vertebrados son los depredadores más importantes en los trópicos, pero los pájaros y los mamíferos no fueron los grupos responsables de la mayor depredación a medida que nos acercamos al ecuador”, señala Will Petry, coautor del estudio. “En realidad fueron los pequeños artrópodos como las hormigas quienes liberaron este patrón”.

Para Roslin, lo que sugiere el patrón es que los artrópodos mantienen a raya a los congéneres que se comen las plantas. “Para entender por qué el mundo permanece verde y no ha sido completamente consumido por hordas de orugas deberíamos apreciar el papel de los predadores artrópodos”, señala. “Lo que sugieren nuestros resultados es que su rol es incluso mas importante al acercarnos al ecuador”.

Fuente original aquí.

Fauna beneficiosa en lombricultivo.

1. Mosca Soldado:  Sus larvas viven en la lombricompostera pues se alimentan de materia orgánica que estas aun no pueden digerir o incluso de la comida que no llegan a ingerir. Miden de 3 a 4 cm y tiene un color de blanquecino a marrón oscuro.

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2. Colémbolos:

Son muy comunes y diminutos, pueden ser de color gris azulado o blancos. Ayudan a descomponer la materia orgánica para que las lombrices la digieran mejor. Algunos viven encima del lixiviado de lombriz.

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3. Bichos bolita:

Estos crustáceos terrestres, se alimentan de la materia orgánica hasta reducirla por completo, favoreciendo también la ingesta a las lombrices.

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4. Otros crustáceos:

También son animales que necesitan la humedad para poder respirar, alimentándose de materia orgánica en descomposición. Estos pueden generar hasta un humus parecido al de la lombriz.

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5. Tisanuros:

Conocidos como pececillos de plata, estos pequeños insectos se alimentan de cualquier sustancia orgánica que tenga almidón, así que si hechas muchas pieles de papas o patatas en tu lombricompostera, no es de extrañar que te aparezcan.

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6. Dipluros:

Se alimentan de materia orgánica, hongos y pequeñisimas presas que encuentran en el compost.

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7. Sínfilos:

Miden escasos milímetros y como la mayoría de los invertebrados que viven en el suelo carece de pigmentación.  Se alimentan de materia vegetal en descomposición.

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8. Cucarachas:

Es normal y frecuente que nos aparezcan cucarachas pues es un hábitat ideal para vivir y con comida. Esta que les muestro a continuación es muy común verla en jardines, debajo de las macetas y preferiblemente come plantas en descomposición.

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9. Tijeretas:

Las tijeretas que suelen vivir con nuestras lombrices se alimentan de restos vegetales.

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10. Escarabajos:

Se alimentan de materia orgánica muy avanzada en descomposición, cumplen su ciclo vital y no molestan a las lombrices.

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11. Ácaros:

Se pueden encontrar sobre todo en las cáscaras de la fruta, unos puntitos rojos de aspecto redondeado en grandes cantidades.  No se preocupen, son ácaros que se alimentan de lo mismo que todos los animales anteriormente descritos.

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12. Opogona sacchari

Es una polilla cuyas larvas se alimentan sobre todo de tallos y troncos, nos viene genial si añadimos ramas de poda.

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13. Milpies:

Estos simpáticos miriápodos son herbívoros, por lo que en una lombricompostera, no tendremos problemas con ellos.

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14. Drosophilas:

Conocidas como moscas de la fruta, estos pequeños dípteros, viven prácticamente en la fruta podrida o en descomposición. A las lombrices no  les afecta negativamente, a nosotros puede que un exceso nos moleste. Tapando con tierra la fruta que se añade a la lombricompostera puede ser un remedio muy efectivo para evitarlas.

Fuente original aquí.

Sustancia en los intestinos de las lombrices de tierra logra matar células cancerígenas

Científicos en Polonia descubrieron que una sustancia en los intestinos de las lombrices de tierra logra matar células cancerígenas.

Los resultados in vitro mostraron daños en las células de cáncer de pulmón A549 en el 80 por ciento de los casos, mientras que las células sanas resultaron ilesas, informó UZreport.

Las lombrices se alimentan de hongos, bacterias y restos de plantas que están en el suelo y digieren los microorganismos, tanto patógenos como no patógenos.

Para sobrevivir en un entorno así, las lombrices de tierra han tenido que desarrollar un sistema inmunológico capaz de protegerse de las infecciones. Uno de estos mecanismos está en sus intestinos, que producen sustancias altamente potentes, biodestructivas y antibióticas.

En pruebas de laboratorio anteriores, el fluido extraído directamente de las lombrices mataba tanto a las células cancerosas como a las sanas.

Las pruebas recientes tuvieron más éxito. Estas incluían calentar el fluido celómico a 70 grados Celsius y cambiar la dieta de las lombrices.

“Para que el fluido celómico funcione, las lombrices deben ser criadas en condiciones óptimas”, dijo la investigadora Marta Fiolka, del Departamento de Inmunobiología de la Universidad Maria Curie-Skłodowska en Lublin.

“Tienen que ser alimentadas con una dieta rica en nutrientes como verduras hervidas y hojas de té verde. Necesitan humedad y temperatura adecuadas, solo entonces podemos extraer el fluido celómico de ellas. Ello se somete a un procesamiento ulterior y obtenemos una formulación que afecta de una manera significativa a las células A549″.

EL proceso de extracción del líquido se realiza aplicando electricidad de 4.5 voltios.

Luego el fluido extraído se filtra para eliminar microorganismos potenciales y se calienta a 70 grados Celsius.

Las condiciones iniciales son cruciales: elegir la temperatura correcta que influye en el sistema de proteínas y azúcares de manera que se convierta en una formulación selectiva que no dañe las células sanas.

“Sin embargo, ¿por qué sucede así? Esto todavía necesita una investigación exhaustiva”, aclaró la bióloga genética Jolanta Rzymowska a Reuters.

La siguiente etapa de la investigación consistirá en probar la formulación en animales.

El cáncer de pulmón es la segunda forma más común de la enfermedad tanto en hombres como en mujeres, y representa el 14 por ciento de todos los nuevos diagnósticos de cáncer.

Fuente original aquí.

La lombriz, la cuidadora de los pastos

Texto: Pedro Montserrat.

Botánico especializado en flora de montaña, en los pastos, su ecología y dinamismo en el paisaje, el autor siempre ha destacado la importancia “del gregarismo tanto de los rebaños como del hombre en la montaña, el pastor de verdad y gestor indiscutible”. A sus casi 88 años, nos escribe que no quiere dejar en el olvido “las maravillas de la vida edáfica en el suelo de pasto natural, por eso voy a comentar algo de lo que aprendí sobre la lombriz, empezando por su comportamiento, su ecología y también aplicaciones posibles y vías de investigación del uso de lombrices en las empresas ganaderas”lombricesrojas.

Ese mirar siempre hacia arriba, el observar más la gestión ganadera por si podía servir, ser útil, hizo que apenas divulgara las maravillas de la vida edáfica en el suelo de pasto natural y por lo tanto ecológico.
En ganadería ecológica conviene aprovechar las oportunidades ofrecidas por los sistemas naturales, con interacción del animal sobre su pasto. Los sistemas biológicos se han ido ajustando a la topografía, a la calidad del suelo, a las oportunidades que ofrece el calendario, o sea la situación en el tiempo para cada cosa.
Para retener los solutos (el abono soluble que se puede perder), el agua edáfica y el aire que necesitan las raíces, el suelo se organizó en agregados, píldoras de estructura migajosa que se hinchan al llover y se contraen pronto facilitando así la ventilación.

Si empezamos por lo más natural, la orla forestal -hozada por el jabalí-, tiene plantas que acumulan para evitar la lixiviación. Les sigue el sauquero, temblones, sauces, avellanos, acirones y otros de rápido crecimiento que forman la orla leñosa y recuperadora del bosque normal.
Las manadas salvajes del Terciario-Pleistoceno abrían claros en el bosque; eran seguidas por los équidos y rumiantes “creadores” del pasto más natural y adaptado a cada ambiente. El jabalí “labraba”, quemaba materia orgánica (origen de las actividades agrarias), en cambio los que pastan apisonaban el suelo que convenía airear y es aquí cuando entran en juego la lombriz y los topillos excavadores, que airean y sanean el suelo.

LA LOMBRIZ Y SU IMPORTANCIA
La lombriz de tierra es una maravilla, tanto desde un punto de vista evolutivo, biológico, como por su actividad en la vida del suelo, al que airea y fertiliza. En la evolución animal, la lombriz formó una serie de unidades, o metámeros, dotado cada uno de vida propia; tanto es así que si se rompe su cadena, cada segmento regenera el resto. Es un animal celomado con un esbozo de riñón (el nefridio) en cada metámero, y además su pigmento respiratorio es ya como el de los vertebrados, nuestra hemoglobina.

El río Gas de Jaca (Huesca), sin depuradora hasta hace pocos años, tenía muchas lombrices en su chopera abonada por las aguas residuales y las veía de un rojo intenso por tanta hemoglobina. Recuerdo haber recolectado allí el Ranunculus ficaria (Ficaria ranunculoides) con sus tubérculos y raíces entre una masa densa de lombrices rojas y por lo tanto preparadas para poder depurar, oxidar, la materia orgánica. El pigmento hemoglobina transporta oxígeno en los hematíes de nuestra sangre y también lo transporta a las bacterias intestinales de la lombriz.

La simbiosis intestinal

Las bacterias son “potentes”, o sea, se renuevan con rapidez, pero necesitan un apoyo para aumentar esa potencia: la panza de vaca tiene bacterias para digerir la hierba triturada, rumiada, y también para realizar funciones tan importantes como la transaminación, que produce “proteína de bacteria” a partir de la urea y otros compuestos nitrogenados.
En la lombriz también hay bacterias capaces de oxidar materia orgánica, pero de una manera parcial y sin acabar en ceniza como hacen otras bacterias, las aerobias libres en suelo labrado, por tanto aireado, donde oxidan por completo, es decir queman materia orgánica convirtiéndola en gases y ceniza, dando un abono “mineral”.
Así llegamos al tema fundamental, la esencia de lo que deseo comunicar: la simbiosis de la lombriz con sus bacterias intestinales realiza unas funciones necesarias para mantener la fertilidad en la tierra y en los pastos. Los árboles del bosque tienen hongos micorrícicos que se asocian con bacterias (fosfobacterias, etc.), pero en el pasto, las bacterias importantes están en la lombriz.
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La humificación
Es una oxidación parcial que transforma la materia orgánica y produce los “agregados” en cada metámero de lombriz. Salen como píldoras embadurnadas por los restos de bacteria, una masa viscosa y elástica que mantiene su forma esferoidal de agregado, estable en la estructura edáfica.
En un análisis de tierra realizado exclusivamente con criterio químico, aparece la materia orgánica “mezclada”, no se distingue la bacteria viva de la muerta, otros seres vivos o muertos, ni la lignina, etc. Pero por lo que vamos comentando, conviene destacar la importancia de las bacterias “bien situadas” y en especial esas de lombriz en los suelos con deyecciones y restos vegetales, en especial los que han pasado por el intestino del animal que pasta.

Extensión, distribución de la lombriz

Se creía que sólo había lombrices junto al estercolero del ambiente agrario y sin embargo aumentan cada día los estudios sobre lombrices hasta en los pastos de alta montaña. La estructura migajosa se debe al agregado estable mencionado que airea la raíz incluso con precipitaciones intensas, como suelen ser las de alta montaña. Por lo tanto la lombriz crea y mantiene una estructura edáfica grumosa, filtrante y aireada.
En Navarra, encontramos una lombriz que casi alcanza el medio metro y produce excrementos del tamaño de una oliva pequeña, en unos montones de casi 20cm. Es una especie de lombriz propia del suelo forestal en Fraxino-Carpinion, el bosque considerado propio de la etapa clímax europea, por lo tanto es del suelo más fértil en llanuras sin erosión y de clima templado. Es en el Baztán donde persiste aún el carpe (Carpinus betulus) y además el fresno de hoja ancha(Fraxinus excelsior) que abunda o salpica los mejores suelos ganaderos del norte peninsular. En el Baztán, a mi entender, nos aparece un suelo de fertilidad extraordinaria que fue mantenido por esa lombriz también excepcional.
Mencioné unos montones del “agregado estable” que son grandes en parte del Baztán navarro, pero las demás lombrices los forman menores al finalizar el invierno. Esos movimientos de la lombriz para reposar y volver a la superficie airean el suelo: por lo tanto, la lombriz es el obrero, realiza una labor más estable que la del arado y sólo consume “residuos” ¡una maravilla!

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El abandono de los pastos

Los pastos no se labran y sin embargo tienen suelo bien estructurado a pesar del pisoteo. La lombriz come bacterias con mantillo del suelo, también las cría y sube o baja en la tierra para buscarlas. Si hay mucha lombriz el topo insectívoro causa destrozos en el prado. Por eso son importantes los topillos vegetarianos que comen tubérculos, rizomas, cebollitas o hierba y aún superan la ventilación o saneamiento del suelo realizados por la lombriz. La vida normal edáfica hace que todo funcione y así el pasto natural prospera sin labores costosas.
La lombriz simboliza esa vida edáfica y su falta ya nos indica el desperdicio de tanta riqueza como teníamos y que ahora se abandona de manera escandalosa para el Tercer Mundo hambriento, también abandonado; damos mal ejemplo y así estimulamos al inmigrante. Por lo tanto conviene que todos consideremos las raíces de un problema mundial que aumenta cada día, la pérdida de tierra fértil.
Muchas acciones coordinadas por coevolución durante siglos, logradas por las manadas salvajes primero y los rebaños después, llegaron a formar, a seleccionar, un pasto con suelo preparado para obtener mucho con el mínimo esfuerzo. Debería funcionar bien el pasto ecológico de montaña y conviene recuperarlo por medio de un pasto

APLICACIONES PRÁCTICAS. El compostar con lombrices

De las ideas y hechos anteriores podemos deducir unas actuaciones apropiadas que favorezcan a la lombriz y se pueda utilizar su capacidad para criar y digerir bacterias en el contenido intestinal que debe persistir en forma de pellet o sea el agregado estable que vamos comentando.
Recuerdo ahora una máquina para triturar y airear (no humificar y menos aún estructurar) los restos vegetales, que nos fue presentada hace arios en el Valle Salazar a los socios de Bio Lur Navarra. Quemar por aireación no es compostar. En cambio, en una excursión a Solsona en el 84, organizada por la Sociedad Española para el Estudio de Pastos (SEEP), vimos compostar con lombriz californiana, produciendo así un humus que vendían para jardines y huertas.
Ha pasado mucho tiempo y parece que no prosperó aquello que nos anunciaban como gran novedad hace tantos años; que yo sepa no se ha comunicado a la SEEP nada más en ninguna de sus campañas anuales. La lombriz californiana no es autóctona y el experimento mencionado era muy artificial, tanto que todos lo vimos como algo poco útil para el pasto de monte y unos suelos que no se labran.

Conviene realizar unos ensayos con buena instalación para mantener húmeda, algo ventilada, toda la masa en fermentación, pero con lombrices de nuestros estercoleros, para ensayar así su cultivo con estiércol, paja, si es posible fosforita molida, y unas capas de marga o arcilla con algo de yeso. Interesa producir los pellet  multiplicando además las lombrices que los enterrarán en el suelo de prado y los pastos.

Ideas para facilitar su aplicación

Como cualquier novedad o ensayo que puede ser útil, ese propagar lombrices con su pellet fertilizador en suelo que no se labra tendrá problemas de aplicación, y alguno ya lo vislumbro por mi experiencia de campo al estudiarlos pastos. Una investigación bien planeada con pequeños ensayos evitará los gastos excesivos, tanto al compostar como al extender la lombriz con sus agregados. La lombriz tiene muchos enemigos que la utilizan como recurso alimenticio; ella escapa enterrándose.
El yeso proporciona el azufre que con frecuencia limita más la producción de pasto que el fósforo del superfosfato comercial; nos conviene movilizar el fósforo acumulado en el suelo; la marga (salagón, xalió) y arcillas, son para formar el agregado estable; además conviene una aireación dosificada, pensada para mover la lombriz y sin anegamiento excesivo. Conviene intentar el riego (agua opur(n) por la base de la masa, para forzar así la subida de lombrices en el estercolero-compostador.

Su distribución
En las siembras con labor preparatoria no habrá problemas, pero los tendréis si se trata de cultivos establecidos, o sea su empleo en cobertera, sin labor previa o con una escarificación limitada y muy superficial.
En los prados más productivos conviene hacer aplicaciones muy pensadas, ensayadas en años anteriores, para evitar las pérdidas de lombriz por sus depredadores.
La distribución en montones (ensayar antes su tamaño y colocación), acaso sobre área escarificada y además cubriéndolos con paja o el forraje triturado de un carrizal próximo, hará que sean menores las pérdidas. Será importante la fecha, acaso en otoño antes de la parada invernal.
Los montones crearán diversidad en el prado con áreas más abonadas, pero al otoño siguiente se puede compensar por intercalación entre lo que tuvo montones el año anterior. La diversidad no es mala, más bien aumenta la estabilidad productiva. El método puede ser útil en alfalfares a revitalizar y será utilísimo para una mejora de pastos basada en la fertilidad de la tierra.

La mejora del suelo y los pastos

Las posibilidades son inmensas e insospechadas por faltar los experimentos previos bien planeados. Con lombrices y sus agregados es posible la revitalización de un suelo de pasto bien situado, pero con poca vida edáfica. Acaso la boñiga reciente facilitaría el trabajo de distribuir y cubrir lombrices. También se podrían mejorar unos sectores pobres para que aumentara la homogeneidad del conjunto.
Convendría promover pronto y veo la necesidad de movilizar al investigador interesado en esas técnicas novedosas, para ensayar científica y técnicamente las posibilidades de la lombriz al compostar en los ambientes apropiados para ella.
Nosotros, los interesados en agronomía ecológica —la ganadería del futuro— podríamos empezar unos ensayos para crear ambiente y así forzar al investigador en centros oficiales de cada comunidad autónoma, para que perfeccionen el método y nos ayuden.
Como botánico interesado en los pastos, pero sin tierra ni posibilidad de actuación por mi edad, quiero insistir en la urgencia de promover nuevas técnicas relacionadas con la fertilidad edáfica y la del pasto que tanto depende de ella.

Investigación: Las lombrices son buenos indicadores de la calidad de la tierra
Jesús Pérez Sarmentero y otros investigadores de universidades españolas y holandesas hicieron un estudio en el 2003 ‘” en el que compararon las relaciones existentes entre sistema de manejo, suelo y población de lombrices en praderas permanentes en régimen de siega. En el oriente asturiano compararon cuatro praderas similares, dos en manejo convencional (aunque no hablan recibido tratamientos químicos) y otras dos en ecológico. Concluyeron que las lombrices juegan un papel importante, entre otras cosas porque contribuyen a la descomposición de la materia orgánica y por tanto liberan nutrientes, mezclan y airean la tierra y crean canales de drenaje. Son buenos indicadores por la facilidad en distinguirlas, identificarlas, cuantificarlas y por su respuesta a cam bios de manejo. Nos pueden también servir como aviso ante cambios a largo plazo del contenido de materia orgánica o de la estructura del suelo y de cambios en la disponibilidad, transformación y capacidad de captación de nutrientes esenciales para las plantas.
Las tierras que presentaron un indice de calidad más elevado fueron las de las praderas ecológicas, que presentaban también mayor número, biomasa y diversidad de lombrices.

Las lombrices como indicador de lo calidad del suelo presentado como ponencia en el VI
Congreso SEAE, Almeria 2004 y publicado en el Cuaderno de Resúmenes del citado Congreso.

Publicado en la Revista La fertilidad de la tierra nº25

Comparando el Té de Compost con otros Tés y Extractos

El Té de compost puede ser elaborado por agricultores, paisajistas o jardineros para mejorar la fertilidad de los cultivos y para inocular la filosfera (microambiente tridimensional que rodea una hoja) y rizosfera (parte del suelo inmediata a las raíces vivas y que está bajo la directa influencia de éstas) de nutrientes solubles, microorganismos beneficiosos y sus metabolitos. Estas son algunas de las enmiendas orgánicas líquidas disponibles:

-Extracto de compost

El extracto de compost es un extracto líquido a partir de compost introducido en un contenedor de agua por no más de una hora antes de su uso, por lo general en un saco de
arpillera. El principal beneficio del extracto es un suministro de nutrientes solubles, que se pueden utilizar como un fertilizante líquido. Sin embargo, se carece de suficiente tiempo de mantenimiento para que los microoganismos se multipliquen y crezcan significativamente.

Los tés de Compost se distinguen de los extractos de compost, tanto en el método de producción y en la forma en que se utilizan. El té de compost se elabora activamente con
las fuentes de alimentos y de catalizadores microbianos añadidos a la solución. Una bomba sumergida crea burbujas y airea la solución suministrando el suficiente oxígeno que
necesita. El objetivo de el proceso de elaboración es extraer microorganismos beneficiosos desde el compost en sí, seguido por el crecimiento de estas poblaciones de microorganismos durante un período de 24 a 36 horas. El compost proporciona la fuente de microorganismos, luego el alimento y los catalizadores promueven el crecimiento y la multiplicación de los microbios en el té. Ejemplos de fuentes de alimentos para microorganismos son: melaza, polvo de algas marinas y harina de pescado. Ejemplos de catalizadores son: ácidos húmicos, extracto de yuca y polvo de roca.

-Lixiviado de la pila de Compost

Éste es el líquido de color oscuro que se filtra fuera de la parte inferior de la pila de compost y se acumula en la plataforma de tierra, abono, o en zanjas recojida, charcos o estanques y es rico en nutrientes solubles. Sin embargo, en la primera etapa de compostaje, puede contener patógenos y puede ser una fuente de contaminación si se vierte fuera de su lugar. Los lixiviados de compost necesitan más biorremediación y no son adecuados ni recomendables para una pulverización foliar.

Basándose en el concepto de los tés de compost como un extracto orgánico líquido, ¿cuáles son algunos otros extractos orgánicos comunes utilizados para o pulverización foliar?

-Té de hierbas

Estos incluyen extractos de origen vegetal de plantas como la ortiga, cola de caballo, la consuelda, y el trébol. Un método común es rellenar el contenedor cerca de tres cuartos
de su capacidad de material vegetal verde fresco, luego se llena el barril con agua tibia. Se deja que el té fermente a temperatura ambiente de 3 a 10 días según la materia prima.
El producto terminado se filtra, después se diluye en proporciones de 1:10 ó 1:5 según el caso y se utiliza como pulverización foliar o empapando la tierra. Los tés de hierbas
proporcionan un suministro de nutrientes solubles, así como compuestos bioactivos de plantas.

-Té de estiércol

Los extractos a base de estiércol son una fuente de nutrientes solubles a partir de estiércol animal sin fermentar empapados en agua. Para todos los propósitos prácticos,
el té de estiércol se prepara de la misma manera que los extractos de compost descritos anteriormente. Sin embargo, el estiércol se coloca en un saco de arpillera y se introduce
en un barril de agua de 7 a 14 días. El principal beneficio del té de estiércol será un suministro de nutrientes solubles que se pueden utilizar como un fertilizante líquido.

-Purines

Estos incluyen mezclas de subproductos vegetales y animales, tales como la ortiga, la consuelda, las algas, los desechos de pescado, harina de pescado, se filtran como un
extracto. No incluyen los biosólidos. Los purines son una mezcla de productos marinos (desechos de pescado locales, extracto de algas marinas, harina de algas marinas) e hierba local que se remoja y se fermenta a temperatura ambiente durante 3 a 10 días. Los abonos líquidos se preparan de manera similar al té de hierbas. El material se
hunde totalmente en la cuba durante el período de fermentación, a continuación, se estruja y se diluye. Se utilizan como pulverización foliar o aplicado directamente al suelo.
Los purines suministran nutrientes solubles y compuestos bioactivos.

Advertencia: Los tés de estiércol no son lo mismo que los tés de compost o extractos de compost. Cuando se utilicen estiércoles animales como materia prima en la pila de compost, el proceso de calentamiento de la fase termófila en el compostaje durante 10-15 días asegura la reducción de patógenos. La materia orgánica en bruto inicialmente presente en la pila de compost sufre una transformación completa, con humus como producto final. Cualquier patógeno asociado con los estiércoles utilizados habrá desaparecido. Debido a las preocupaciones sobre las cepas patógenas de E. coli, se aconseja que los cultivadores reconsideren el té de estiércol y/o trabajen con un laboratorio de microbiología para garantizar un producto seguro, que vale la pena.

Fuente original aquí.

Biocarbón: el abono verde que combate el cambio climático

Mitigar el cambio climático, mejorar la producción de los cultivos y dar salida a residuos vegetales como los procedentes de la poda del olivo. ¿Es posible “matar” estos tres pájaros de un tiro? La respuesta podría estar en el biochar.

El biocarbón o biochar es un producto similar al carbón que se produce por el calentamiento de materia vegetal en una atmósfera pobre en oxígeno. Por este procedimiento, denominado pirolisis lenta, alrededor del 50% del carbono de la biomasa queda almacenado en el biocarbón, por lo que resulta un material muy interesante como sumidero de CO2 que contribuya a reducir el efecto invernadero.

El uso del biocarbón no es nuevo, y el estudio de los suelos amazónicos conocidos como “Terra Preta” nos revela que es un material muy estable que puede permanecer en el suelo entre 500 y 7000 años. Además, se trata de suelos muy fértiles, que sugieren que el biocarbón podría mejorar la producción agrícola. Por eso, los científicos están empezando a estudiar las características del biocarbón procedente de distintos residuos vegetales y sus efectos sobre las propiedades del suelo y el crecimiento de las cosechas. Dos recientes trabajos publicados por investigadores de la Universidad de Córdoba nos revelan algunos de ellos.

Más crecimiento para las plantas

En el primer trabajo, publicado en la revista Biology and Fertility of Soils, los científicos analizaron el efecto de la adición de biocarbón producido a partir de restos de poda de olivo sobre el cultivo de trigo. Para ello dividieron una parcela experimental en bloques: a la mitad de ellos se les añadió biocarbón en una cantidad de 4 kg/m2, mientras que la otra mitad no recibió tratamiento.

Los resultados revelaron que la adición de biocarbón aumentó la capacidad de retención de agua del suelo y redujo su grado de compactación. “La mejora de las propiedades físicas del suelo puede tener un papel decisivo en climas secos como el mediterráneo, en el que la baja disponibilidad de agua es un factor limitante para la agricultura”, explican los autores.

Además, los suelos que recibieron tratamiento de biocarbón también aumentaron su contenido en nutrientes. “Vimos que el biocarbón actúa como si fuera una esponja que retiene los nutrientes. Y, aunque no lo observamos directamente, parece que las plantas desarrollan una mayor proporción de raíces finas que envuelven al biochar”, explica Rafael Villar, profesor de Ecología en la Universidad de Córdoba y uno de los autores del estudio. “Las raíces finas hacen que la planta asimile mejor los nutrientes y el agua, y esto desemboca en un mayor crecimiento de la planta”. Todos estos cambios han podido ser responsables del aumento en un 27% de la producción de trigo en las parcelas tratadas con biocarbón.

El efecto del biocarbón, diferente según su origen

En otro trabajo, publicado en la revista Journal of Plant Nutrition and Soil Science, los autores evaluaron el efecto del biocarbón procedente de diferentes orígenes (huesos de aceitunas, cáscaras de almendra, paja de trigo, astillas de madera de pino y poda de olivos) sobre plantas de girasol cultivadas en un invernadero experimental en el que se contralaban las condiciones ambientales.

Los resultados revelaron que el efecto del biocarbón es diferente según el origen de este. “Algunos son muy porosos, como el que proviene de la paja de trigo, mientras que otros como el de hueso de aceituna son más densos, y esto tiene consecuencias sobre la densidad del suelo, explica el investigador”. Por lo tanto, si bien el biocarbón tiene mucho potencial para mejorar la productividad de los suelos agrícolas, “su uso debe basarse en las propiedades específicas de cada biochar, prestando especial atención a su efecto sobre la disponibilidad de nutrientes en el suelo”, explican los autores del trabajo.

¿Es rentable fabricar biocarbón?

Lo que está claro es que el uso del biocarbón podría traer grandes beneficios. “Ahora mismo la poda del olivo se tritura y se devuelve al campo. Como consecuencia se descompone y el CO2 se libera a la atmósfera. Y si hay enfermedades, al molerlo se pueden expandir por el suelo. Con el biocarbón te ahorrarías la emisión de CO2 y la difusión de plagas, además de mejorar la producción agrícola”, indica Villar.

El reto actual es conseguir que la producción de biocarbón sea económicamente viable. “Ahora mismo se trabaja en el desarrollo de maquinaria que permita hacer el biocarbón in situ, igual que sucede con las trituradoras. De esa forma lo puedes echar directamente al suelo. Lo que no compensa, y por eso no se hace ahora mismo, es transportar los restos de poda a una incineradora y devolver después el biocarbón al campo”, concluye el investigador.

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Ahorro del 40 por ciento en fertilizante para producir tomate

Es una de las conclusiones del proyecto Life+ Wastereuse llevado a cabo por el CEBAS-CSIC y otras entidades griegas, italianas y belgas, que evalúa las tecnologías existentes para el tratamiento de residuos orgánicos con vistas a su utilización como enmiendas en el campo. La adición de residuos orgánicos suple en parte, en el caso del tomate, a la fertilización mineral con un ahorro de un 40 por ciento y, en el caso de cultivos con menos exigencias de nutrientes y ciclos más cortos como la lechuga y la sandía, podría incluso sustituir totalmente a la fertilización mineral.

tomates
La utilización de residuos orgánicos como complemento a la fertilización mineral puede suponer un ahorro de un 40 por ciento en cultivos como el del tomate, o la sustitución total del abono inorgánico en otros con menos exigencias como la sandía.

El grupo de Enzimología y Bio-remediación de Suelos y Residuos Orgánicos del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS), integrado en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), está desarrollando un proyecto para el estudio de la fertilización orgánica en los cultivos.

Se trata del proyecto “Life+ Wastereuse”, en el que participa por el CEBAS la investigadora María Teresa Hernández, junto con otros científicos y representantes de la Universidad Técnica de Creta (Grecia), del Centro de Experimentación y Asistencia Agrícola y el Centro Especial para la Formación Profesional y la Promoción Tecnológica y Comercial de la Cámara de Comercio de Savona (Italia) y de la empresa Signosis (Bélgica).

Este proyecto se inició en septiembre de 2011 con un presupuesto de casi 1.4 millones de euros, finalizando en el próximo mes de agosto. Su objetivo es evaluar las tecnologías existentes para el tratamiento de residuos orgánicos, principalmente procedentes de la agricultura, aunque también urbanos (fracción orgánica de la basura doméstica y lodos de depuradora) y agroindustriales, con vistas a su utilización como enmiendas en el campo.

“Life+ Wastereuse” trata de impulsar prácticas de cultivo alternativas y sostenibles en la cuenca del Mediterráneo, que permitan proteger al suelo de la degradación, incrementar el rendimiento de los cultivos y obtener alimentos vegetales de gran calidad, al minimizar el empleo de fertilizantes químicos y evitar la eliminación incontrolada de los desechos, eliminando los restos agrícolas como los procedentes de la hortofruticultura.

Adaptación de restos

El compostaje ha sido el método elegido como más apropiado para el tratamiento de los residuos. Se trata de un proceso biológico aeróbico, en el que los microorganismos actúan sobre la materia rápidamente biodegradable, consiguiéndose al final del proceso un producto higienizado, libre de patógenos, compuestos fitotóxicos y malos olores, y de aspecto parecido al humus.

El Cebas realizó las pruebas con los diferentes tipos de composts en cultivos hortícolas en invernadero, tomate y lechuga, así como en cereales, trigo y cebada. En el país transalpino se ensayó con plantas ornamentales más cultivos de maíz y lechuga para comprobar los resultados con las condiciones climáticas particulares suyas y compararlos con los datos obtenidos por los investigadores murcianos.

Los resultados muestran que los residuos orgánicos pueden emplearse, a dosis adecuadas, como alternativa total o parcial a los fertilizantes inorgánicos. La cantidad que se debe aplicar dependerá del tipo de cultivo y del contenido de nutrientes del suelo.

Además de suministrar nutrientes y materia orgánica al suelo, estos compuestos mejoran las características físicas, químicas y microbiológicas, con un incremento de la estabilidad de agregados, de la capacidad para retener agua, de la porosidad y de la actividad microbiológica.

Beneficios

Uno de los beneficios a destacar es el incremento de su capacidad de retención hídrica, especialmente en zonas como Murcia -de clima semiárido- en las que conviene acumular el máximo de agua y humedad en el suelo.

Por otro lado, los microorganismos son los protagonistas de catalizar todas las reacciones que suceden en el suelo y los responsables de descomponer la materia orgánica y poner a disposición de las plantas los nutrientes.

Tanto la cantidad de poblaciones microbianas como su actividad se ven incrementadas en los suelos tratados con residuos orgánicos. Respecto a los resultados, María Teresa Hernández señala que estos compuestos tienen una «mineralización lenta», puesto que liberan de forma muy pausada los nutrientes que contienen.

Es posible que, en un momento determinado, si el cultivo es muy «exigente» en ciertos nutrientes -como por ejemplo el nitrógeno, uno de los tres elementos considerados como esenciales- no pueda aportar la cantidad que la planta necesita y no se produce el mismo rendimiento que en un cultivo tradicional.

Fertilización combinada

Por este motivo, el Cebas plantea como fórmula ideal la fertilización combinada. Es decir, utilizar los residuos orgánicos, pero también añadir una parte de fertilización mineral, aunque siempre en menores cantidades de las que se utilizan habitualmente en la agricultura y solo en el momento que la planta necesita más nitrógeno.

Los ensayos en invernadero muestran que, con este método, se consiguen rendimientos similares al cultivo tradicional, con un ahorro de hasta un 40 por ciento de fertilización inorgánica en el caso del tomate, y entre el 50 y el 100 por cien en lechuga, dependiendo de las características de la enmienda utilizada.

Por tanto, la adición de residuos orgánicos suple en parte, en el caso del tomate, a la fertilización mineral y, en el caso de cultivos con menos exigencias de nutrientes y ciclos más cortos -como la lechuga y la sandía-, podría incluso sustituir totalmente a la fertilización mineral.

De este modo, se evitaría los problemas de lixiviación de nitratos, al emplear menos nitrógeno, tan solo el que la planta necesite.

Teresa Hernández precisa que los fertilizantes minerales son positivos para el crecimiento de la planta, pero en su ‘debe’ tienen el hecho de que no aportan ningún beneficio al suelo, sino todo lo contrario, lo empobrecen, además de que, para obtener la misma producción en cosechas sucesivas, se debe aumentar progresivamente el uso de fertilizantes. La investigadora defiende que, a igualdad de rendimiento en los cultivos, interesa más emplear los residuos orgánicos, porque beneficia la calidad del suelo.

La investigadora resalta que el método desarrollado por el Cebas fomenta una agricultura más sostenible, además de aportar otros beneficios como mejorar las propiedades físicas y microbiológicas del suelo y reducir el uso de fertilizantes inorgánicos, «que emplean para su fabricación recursos naturales que se van agotando», como las rocas fosfatadas para obtener fertilizantes de fósforo.

María Teresa Hernández aboga por una práctica de cultivo que integre el empleo de residuos orgánicos complementado, en caso necesario, con fertilización mineral en los momentos de mayor exigencia nutritiva del cultivo.

El proyecto también demuestra que la adición de residuos orgánicos mejora la eficacia de los fertilizantes minerales y las propiedades físicas y microbiológicas del suelo, manteniendo la calidad y el rendimiento en las producciones.

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El curioso fenómeno de la timidez de los árboles

La timidez de los árboles es un fenómeno natural observado en algunas especies, donde las copas no se tocan entre sí, formando un dosel con huecos similares a canales fluviales. Unas separaciones llamadas “ranuras de la timidez”, que suelen medir entre 10 y 50 cm.

Crown shyness 1        River_of_Blue
La timidez de los arboles es un curioso fenómeno biológico alelopático (fenómeno biológico por el cual un organismo produce un compuesto bioquímico que influyen en otros organismos), muy poco conocido, más frecuente entre árboles de la misma especie.
No se sabe la causa exacta que produce la timidez del dosel arbóreo. El fenómeno se ha discutido en la literatura científica desde los años 20, pero no fue hasta finales de la década de 1950 cuando se le dio nombre.
La palabra proviene del inglés ‘crown shyness’, termino creado por el biólogo australiano Maxwell Ralph Jacobs que fue el que comenzó el estudio de este fenómeno. Jacobs estudió los patrones de la timidez en el eucalipto (Growth habits of the eucalypts) y llegó a la conclusión de que los brotes eran sensibles a la fricción de las ramas mecidas por el viento, lo que provocaba claros en el dosel.

Dryobalanops_Aromatica_canopy      Timidité (botanique)
Estudios posteriores con el árbol de alcanfor Dryobalanops sumatrensis, no encontraron evidencias de fricción al contacto entre las ramas. Sin embargo si observaron que los brotes eran sensibles a los niveles de luz y dejaban de crecer cuando se acercaban a ramas cercanas.
Muchas especies no son tímidas: las copas se tocan y entrelazan sus ramas, pero es raro que dos canopeos se entremezclen por completo. En Europa, robles y pinos son buenos ejemplos de arboles tímidos, incapaces de tocar a sus vecinos mas cercanos.

Otra explicación de la timidez en los arboles, es que es una forma de permitir que la luz penetre mejor en el bosque y a la vez proporciona una ventaja evolutiva selectiva frente a las enfermedades contagiosas y la propagación de insectos cuyas larvas se alimentan de las hojas. Los árboles tímidos tienen así, menos probabilidades de estar contaminados a pesar de una distribución densa en el espacio.

Timidité (botanique)      timidité des cimes

Pero los arboles retraídos, vergonzosos de tocar a sus próximos congéneres siguen siendo un misterio. Una rareza natural que ha sido notablemente popularizada en películas, libros y conferencias por el biólogo, botánico y dendrólogo, Francis Hallé. Como en el maravilloso documental Il était une forêt (Erase una vez un bosque).

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El 25 % de los acuíferos, que abastece al 70% de los pueblos españoles, está contaminado

El uso masivo de los fertilizantes nitrogenados en la agricultura es el principal responsable de esta situación.

Uno de cada cuatro acuíferos españoles, que abastecen al 70 % de los pequeños municipios, están contaminados con nitratos (nocivos para la salud y ecosistemas) y es el problema más grave e “inquietante” de las aguas subterráneas del país.

“En torno a 170 de las 700 masas existentes están afectados por la contaminación difusa de los nitratos, un 25 % del total”, explica a EFE Juan José Durán, director del departamento de investigación y prospectiva geocientífica del Instituto Geológico y Minero de España (IGME).

El uso masivo de los fertilizantes nitrogenados en la agricultura es el principal responsable de esta situación.

Según Durán, el alcance del problema no se ciñe exclusivamente a las zonas agrícolas (desde donde se producen las filtraciones hacia el subsuelo) sino a lugares que hasta la fecha permanecían limpios.

“Estamos empezando a detectarlo en aguas que antes eran de buena calidad y cuya área de recarga no es potencialmente agrícola”. Es una contaminación que se extiende como una mancha de aceite, añade.

Es un problema de difícil erradicación, entre otras razones porque los agricultores usan cada vez más abonos, la regeneración de las aguas tardan varias décadas y la competencia está dispersa entre distintas administraciones.

Según los datos del científico, el 70 % de los pueblos españoles con menos de 20.000 habitantes se nutren de aguas subterráneas, en consecuencia “puede producirse un daño enorme de forma indirecta a estas poblaciones”.

La Organización Mundial de la Salud desaconseja una concentración por nitratos superior a 50 mg/l para el agua de consumo humano y la Agencia para la Protección del Medio Ambiente Norteamérica (EPA) lo sitúa en 10 mg/l de nitrato.
Otra cuestión relevante es la intrusión del agua del mar en los acuíferos de la costa cuando son sobreexplotados, resultado de lo cual se saliniza el agua dulce y deja de servir para los regadíos y para el abastecimiento humano.

“Hay del orden de 70 masas de agua que pueden estar afectadas en mayor o menor grado por la intrusión marina, lo que supone en torno al 10 % del total”, localizadas esencialmente en la costa mediterránea, Canarias y Baleares.

En principio, agrega, esta cuestión “no va a más y está muy controlada por las redes de vigilancia, pero aún no hemos sido capaces de llevarlo a término cero”, como obliga la Unión Europea.

Se trata, subraya Durán, de un tema “muy grave y difícil de revertir, porque cuando el acuífero se llena de agua salada, se deja de explotar y se queda allí”.

Solo saldría de forma natural en periodos excepcionales de recarga del acuífero (lluvias abundantes) o de modo artificial inyectando enormes volúmenes de agua (lo que no se hace por sus elevadísimos costes).

La contaminación difusa por nitratos y el de la intrusión salina ponen en riesgo el cumplimiento de la directiva marco de agua.

El tercer problema de las aguas subterráneas es el de la cantidad, pero “cada vez” es menor y está muy localizado (en zonas de las cuencas del Segura, Júcar, Tajo Guadiana y los dos archipiélagos”.

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Conociendo a las lombrices de tierra

Aprenda a elaborar un fantástico compost con ayudantes subterráneas.
La “insulsa” lombriz roja del jardín es designada como “el arado de la naturaleza.” Esto se debe a que la lombriz de tierra se empuja con la punta de su cabeza a través de tierra blanda. Si el suelo es duro, la lombriz come a lo largo de su camino, formando túneles interconectados, pudiendo alcanzar un metro de profundidad. Estas galerías sueltan el suelo, ayudando a crecer las raíces al permitir la entrada de aire y agua.
Media hectárea de tierra cultivada puede ser el hogar de hasta 500.000 lombrices de tierra, cada una haciendo el suelo un lugar mejor para las plantas.

Las lombrices de tierra en su jardín
Cuando se agrega abono rico en nitrógeno al suelo, usted ayuda a las lombrices a crecer. Sin embargo, la incorporación de fertilizantes nitrogenados sintéticos puede repeler a las lombrices de tierra. Las lombrices son muy sensibles a los cambios físicos y químicos y huirán de las condiciones saladas que resultan de la aplicación de fertilizantes químicos.

Cuando la lombriz de tierra se alimenta, la materia orgánica pasa a través de su cuerpo y se excreta en forma de caquitas oscuras granulares. Puede ver estos pequeños montones de bolitas en su jardín. Una lombriz de tierra produce su peso en excremento diariamente. El humus de lombriz es un fertilizante extraordinario, rico en nutrientes que de otro modo no estarían disponibles para las plantas.

Con clima frío, una búsqueda del suelo nos mostrará a las lombrices de tierra adultas y jóvenes, así como los huevos. A finales de la primavera, la mayoría de las lombrices son adultas. Al aumentar la temperatura, la actividad se desacelera; muchas ponen huevos y luego mueren. A mediados del verano, la mayoría de las lombrices son muy jóvenes o están protegidas en las cápsulas de los huevos.
Cuando el clima se enfría, las lombrices jóvenes emergen. Con tiempo húmedo, crecen activamente, haciendo nuevos túneles y comiendo comida extra, lo que resulta en más humus de lombriz. La puesta de huevos se produce de nuevo. La actividad continúa mientras el suelo se mantiene húmedo.

Después de una fuerte lluvia, las lombrices de tierra a menudo aparecen por encima del suelo. No se han ahogado. El agua dulce no perturba las lombrices de tierra (que necesitan humedad constante para que la piel respire), pero el agua estancada o contaminada las hace salir de sus “madrigueras”.

Las lombrices de tierra pueden sobrevivir en un suelo que se congela gradualmente, pero la congelación repentina puede matarlas. Para proteger a las lombrices contra la congelación repentina se cubren con mantillo o cualquier material de cobertura, lo que también proporcionará alimento a las lombrices.

Recipientes para lombrices
Puede aumentar las lombrices de tierra por sí mismo adquiriendo lombrices rojas (proceso llamado lombricultura o compostaje de lombrices). Manteniéndolo en un lugar fresco y oscuro, como un sótano, un contenedor de lombrices proporciona un sistema de compostaje de desechos de la cocina y una fuente de humus de lombriz y lombrices fértiles para el jardín.

Sistemas de recipientes comerciales
Existen disponibles comercialmente contenedores fabricados de plástico negro resistente, con bandejas que se ajustan en la parte superior de una base. Las bandejas tienen fondos de malla de drenaje, y en la base se retiene el “té de humus” que se dispensa desde un grifo para que se pueda usar diluido en agua para regar sus plantas. Una tapa evita que entre la luz y que las lombrices escapen. Se llena la bandeja más baja con un material de relleno húmedo (por lo general un ladrillo de fibra de coco empapado y / o papel triturado, con un poco de compost o suelo del jardín mezclado para proporcionar microorganismos benéficos). El relleno debe estar húmedo pero no mojado, al igual que cualquier pila de compost. Una vez que se incorporan las lombrices, se puede comenzar a agregar desechos de la cocina todos los días o a medida que las lombrices los van consumiendo, transformándolos en humus de lombriz rico en nutrientes.
Como con cualquier pila de compost hay que evitar la carne, las grasas y los productos lácteos. Posos de café y filtros, bolsas de té, avena, pan y fruta y restos vegetales son excelentes.

Al llenarse cada bandeja con humus, puede repetir el proceso en la bandeja de arriba. Las lombrices migrarán a través de la malla a la nueva fuente de alimentación y, a continuación, puede utilizar el contenido de la bandeja inferior para incorporarlo a su jardín, para camas de invernadero  o utilizarlo para enriquecer la tierra de sus macetas. Coloque la bandeja de recién vaciada en la parte superior de la caja, y el ciclo ya puede continuar indefinidamente. Otra de las ventajas de los contenedores multi-bandeja comerciales es que son portátiles, por lo que puede instalar uno al aire libre en una zona de sombra durante la estación de crecimiento, luego puede llevarlo a un invernadero, terraza acristalada, o en el sótano cuando llega el frío y continúe el compostaje.

Recipientes caseros
Los contenedores comerciales funcionan muy bien, pero tienden a ser caros. Si usted no quiere pagar mucho dinero por un contenedor de lombrices, usted puede hacer su propio contenedor de almacenamiento de plástico de aproximadamente 90x60cm con un compartimento de unos 15 cm de profundidad en la base para recoger el té de humus,  a partir de un cubo de basura modificado, una bañera, o una caja de madera. Use un punzón para perforar pequeños agujeros en los lados de tinas de plástico o latas de basura para la aireación. Para mantener condiciones húmedo pero bien drenado, haga un área de drenaje en el fondo del recipiente; utilice un divisor rígido para separarlo de la parte privada de las lombrices. Una tapadera mantendrá alejadas a las moscas, la luz apagada y la humedad.

Al igual que con los contenedores comerciales, es mejor llenar el depósito con fibra de coco empapada y el papel de periódico. También se puede añadir (Usted puede comprar ladrillos de fibra de coco comprimido en tiendas de jardinería, catálogos y sitios web, y de tiendad de suministros de compostaje con lombrices.) suelo del jardín. Asegúrese de que la mezcla es tan húmedo como una esponja exprimida en lugar de mojado. Luego introduzca las lombrices de tierra adquiridas a su nuevo hogar. Utilice especies de lombrices comerciales que viven en el estiércol o en suelos muy ricos o no sobrevivirán en la tierra de su jardín. Una excepción es el suelo enriquecido en una cama de invernadero, si invernadero se mantiene por encima de cero, las lombrices estarán muy bien allí.

Alimente a sus lombrices con materia vegetal bien picada mezclado con un poco de agua. Los alimentos blandos son los mejores para los primeros días; si la comida no desaparece en 24 horas, reduzca la cantidad. Para un compostaje más rápido, pase el alimento a través de una licuadora, ya que los gusanos no tienen dientes para arrancar grandes pedazos. La población debería duplicarse en aproximadamente un mes; después de 60 días, su recipiente debe estar lleno de rico compost.

Para cosechar el compost, pero guardar las lombrices de tierra para otra sesión, coloque el compost al aire libre en un plástico grueso o tela, y deje que repose durante una hora aproximadamente. Las lombrices se agruparán para mantenerse frescas y húmedas. Excavar hasta encontrar el núcleo de lombrices. Regresar las lombrices al contenedor o iniciar un segundo contenedor.

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