Categoria de Archivo: artículos

La lombriz, la cuidadora de los pastos

Texto: Pedro Montserrat.

Botánico especializado en flora de montaña, en los pastos, su ecología y dinamismo en el paisaje, el autor siempre ha destacado la importancia “del gregarismo tanto de los rebaños como del hombre en la montaña, el pastor de verdad y gestor indiscutible”. A sus casi 88 años, nos escribe que no quiere dejar en el olvido “las maravillas de la vida edáfica en el suelo de pasto natural, por eso voy a comentar algo de lo que aprendí sobre la lombriz, empezando por su comportamiento, su ecología y también aplicaciones posibles y vías de investigación del uso de lombrices en las empresas ganaderas”lombricesrojas.

Ese mirar siempre hacia arriba, el observar más la gestión ganadera por si podía servir, ser útil, hizo que apenas divulgara las maravillas de la vida edáfica en el suelo de pasto natural y por lo tanto ecológico.
En ganadería ecológica conviene aprovechar las oportunidades ofrecidas por los sistemas naturales, con interacción del animal sobre su pasto. Los sistemas biológicos se han ido ajustando a la topografía, a la calidad del suelo, a las oportunidades que ofrece el calendario, o sea la situación en el tiempo para cada cosa.
Para retener los solutos (el abono soluble que se puede perder), el agua edáfica y el aire que necesitan las raíces, el suelo se organizó en agregados, píldoras de estructura migajosa que se hinchan al llover y se contraen pronto facilitando así la ventilación.

Si empezamos por lo más natural, la orla forestal -hozada por el jabalí-, tiene plantas que acumulan para evitar la lixiviación. Les sigue el sauquero, temblones, sauces, avellanos, acirones y otros de rápido crecimiento que forman la orla leñosa y recuperadora del bosque normal.
Las manadas salvajes del Terciario-Pleistoceno abrían claros en el bosque; eran seguidas por los équidos y rumiantes “creadores” del pasto más natural y adaptado a cada ambiente. El jabalí “labraba”, quemaba materia orgánica (origen de las actividades agrarias), en cambio los que pastan apisonaban el suelo que convenía airear y es aquí cuando entran en juego la lombriz y los topillos excavadores, que airean y sanean el suelo.

LA LOMBRIZ Y SU IMPORTANCIA
La lombriz de tierra es una maravilla, tanto desde un punto de vista evolutivo, biológico, como por su actividad en la vida del suelo, al que airea y fertiliza. En la evolución animal, la lombriz formó una serie de unidades, o metámeros, dotado cada uno de vida propia; tanto es así que si se rompe su cadena, cada segmento regenera el resto. Es un animal celomado con un esbozo de riñón (el nefridio) en cada metámero, y además su pigmento respiratorio es ya como el de los vertebrados, nuestra hemoglobina.

El río Gas de Jaca (Huesca), sin depuradora hasta hace pocos años, tenía muchas lombrices en su chopera abonada por las aguas residuales y las veía de un rojo intenso por tanta hemoglobina. Recuerdo haber recolectado allí el Ranunculus ficaria (Ficaria ranunculoides) con sus tubérculos y raíces entre una masa densa de lombrices rojas y por lo tanto preparadas para poder depurar, oxidar, la materia orgánica. El pigmento hemoglobina transporta oxígeno en los hematíes de nuestra sangre y también lo transporta a las bacterias intestinales de la lombriz.

La simbiosis intestinal

Las bacterias son “potentes”, o sea, se renuevan con rapidez, pero necesitan un apoyo para aumentar esa potencia: la panza de vaca tiene bacterias para digerir la hierba triturada, rumiada, y también para realizar funciones tan importantes como la transaminación, que produce “proteína de bacteria” a partir de la urea y otros compuestos nitrogenados.
En la lombriz también hay bacterias capaces de oxidar materia orgánica, pero de una manera parcial y sin acabar en ceniza como hacen otras bacterias, las aerobias libres en suelo labrado, por tanto aireado, donde oxidan por completo, es decir queman materia orgánica convirtiéndola en gases y ceniza, dando un abono “mineral”.
Así llegamos al tema fundamental, la esencia de lo que deseo comunicar: la simbiosis de la lombriz con sus bacterias intestinales realiza unas funciones necesarias para mantener la fertilidad en la tierra y en los pastos. Los árboles del bosque tienen hongos micorrícicos que se asocian con bacterias (fosfobacterias, etc.), pero en el pasto, las bacterias importantes están en la lombriz.
apuntes-lombriz
La humificación
Es una oxidación parcial que transforma la materia orgánica y produce los “agregados” en cada metámero de lombriz. Salen como píldoras embadurnadas por los restos de bacteria, una masa viscosa y elástica que mantiene su forma esferoidal de agregado, estable en la estructura edáfica.
En un análisis de tierra realizado exclusivamente con criterio químico, aparece la materia orgánica “mezclada”, no se distingue la bacteria viva de la muerta, otros seres vivos o muertos, ni la lignina, etc. Pero por lo que vamos comentando, conviene destacar la importancia de las bacterias “bien situadas” y en especial esas de lombriz en los suelos con deyecciones y restos vegetales, en especial los que han pasado por el intestino del animal que pasta.

Extensión, distribución de la lombriz

Se creía que sólo había lombrices junto al estercolero del ambiente agrario y sin embargo aumentan cada día los estudios sobre lombrices hasta en los pastos de alta montaña. La estructura migajosa se debe al agregado estable mencionado que airea la raíz incluso con precipitaciones intensas, como suelen ser las de alta montaña. Por lo tanto la lombriz crea y mantiene una estructura edáfica grumosa, filtrante y aireada.
En Navarra, encontramos una lombriz que casi alcanza el medio metro y produce excrementos del tamaño de una oliva pequeña, en unos montones de casi 20cm. Es una especie de lombriz propia del suelo forestal en Fraxino-Carpinion, el bosque considerado propio de la etapa clímax europea, por lo tanto es del suelo más fértil en llanuras sin erosión y de clima templado. Es en el Baztán donde persiste aún el carpe (Carpinus betulus) y además el fresno de hoja ancha(Fraxinus excelsior) que abunda o salpica los mejores suelos ganaderos del norte peninsular. En el Baztán, a mi entender, nos aparece un suelo de fertilidad extraordinaria que fue mantenido por esa lombriz también excepcional.
Mencioné unos montones del “agregado estable” que son grandes en parte del Baztán navarro, pero las demás lombrices los forman menores al finalizar el invierno. Esos movimientos de la lombriz para reposar y volver a la superficie airean el suelo: por lo tanto, la lombriz es el obrero, realiza una labor más estable que la del arado y sólo consume “residuos” ¡una maravilla!

pastos

El abandono de los pastos

Los pastos no se labran y sin embargo tienen suelo bien estructurado a pesar del pisoteo. La lombriz come bacterias con mantillo del suelo, también las cría y sube o baja en la tierra para buscarlas. Si hay mucha lombriz el topo insectívoro causa destrozos en el prado. Por eso son importantes los topillos vegetarianos que comen tubérculos, rizomas, cebollitas o hierba y aún superan la ventilación o saneamiento del suelo realizados por la lombriz. La vida normal edáfica hace que todo funcione y así el pasto natural prospera sin labores costosas.
La lombriz simboliza esa vida edáfica y su falta ya nos indica el desperdicio de tanta riqueza como teníamos y que ahora se abandona de manera escandalosa para el Tercer Mundo hambriento, también abandonado; damos mal ejemplo y así estimulamos al inmigrante. Por lo tanto conviene que todos consideremos las raíces de un problema mundial que aumenta cada día, la pérdida de tierra fértil.
Muchas acciones coordinadas por coevolución durante siglos, logradas por las manadas salvajes primero y los rebaños después, llegaron a formar, a seleccionar, un pasto con suelo preparado para obtener mucho con el mínimo esfuerzo. Debería funcionar bien el pasto ecológico de montaña y conviene recuperarlo por medio de un pasto

APLICACIONES PRÁCTICAS. El compostar con lombrices

De las ideas y hechos anteriores podemos deducir unas actuaciones apropiadas que favorezcan a la lombriz y se pueda utilizar su capacidad para criar y digerir bacterias en el contenido intestinal que debe persistir en forma de pellet o sea el agregado estable que vamos comentando.
Recuerdo ahora una máquina para triturar y airear (no humificar y menos aún estructurar) los restos vegetales, que nos fue presentada hace arios en el Valle Salazar a los socios de Bio Lur Navarra. Quemar por aireación no es compostar. En cambio, en una excursión a Solsona en el 84, organizada por la Sociedad Española para el Estudio de Pastos (SEEP), vimos compostar con lombriz californiana, produciendo así un humus que vendían para jardines y huertas.
Ha pasado mucho tiempo y parece que no prosperó aquello que nos anunciaban como gran novedad hace tantos años; que yo sepa no se ha comunicado a la SEEP nada más en ninguna de sus campañas anuales. La lombriz californiana no es autóctona y el experimento mencionado era muy artificial, tanto que todos lo vimos como algo poco útil para el pasto de monte y unos suelos que no se labran.

Conviene realizar unos ensayos con buena instalación para mantener húmeda, algo ventilada, toda la masa en fermentación, pero con lombrices de nuestros estercoleros, para ensayar así su cultivo con estiércol, paja, si es posible fosforita molida, y unas capas de marga o arcilla con algo de yeso. Interesa producir los pellet  multiplicando además las lombrices que los enterrarán en el suelo de prado y los pastos.

Ideas para facilitar su aplicación

Como cualquier novedad o ensayo que puede ser útil, ese propagar lombrices con su pellet fertilizador en suelo que no se labra tendrá problemas de aplicación, y alguno ya lo vislumbro por mi experiencia de campo al estudiarlos pastos. Una investigación bien planeada con pequeños ensayos evitará los gastos excesivos, tanto al compostar como al extender la lombriz con sus agregados. La lombriz tiene muchos enemigos que la utilizan como recurso alimenticio; ella escapa enterrándose.
El yeso proporciona el azufre que con frecuencia limita más la producción de pasto que el fósforo del superfosfato comercial; nos conviene movilizar el fósforo acumulado en el suelo; la marga (salagón, xalió) y arcillas, son para formar el agregado estable; además conviene una aireación dosificada, pensada para mover la lombriz y sin anegamiento excesivo. Conviene intentar el riego (agua opur(n) por la base de la masa, para forzar así la subida de lombrices en el estercolero-compostador.

Su distribución
En las siembras con labor preparatoria no habrá problemas, pero los tendréis si se trata de cultivos establecidos, o sea su empleo en cobertera, sin labor previa o con una escarificación limitada y muy superficial.
En los prados más productivos conviene hacer aplicaciones muy pensadas, ensayadas en años anteriores, para evitar las pérdidas de lombriz por sus depredadores.
La distribución en montones (ensayar antes su tamaño y colocación), acaso sobre área escarificada y además cubriéndolos con paja o el forraje triturado de un carrizal próximo, hará que sean menores las pérdidas. Será importante la fecha, acaso en otoño antes de la parada invernal.
Los montones crearán diversidad en el prado con áreas más abonadas, pero al otoño siguiente se puede compensar por intercalación entre lo que tuvo montones el año anterior. La diversidad no es mala, más bien aumenta la estabilidad productiva. El método puede ser útil en alfalfares a revitalizar y será utilísimo para una mejora de pastos basada en la fertilidad de la tierra.

La mejora del suelo y los pastos

Las posibilidades son inmensas e insospechadas por faltar los experimentos previos bien planeados. Con lombrices y sus agregados es posible la revitalización de un suelo de pasto bien situado, pero con poca vida edáfica. Acaso la boñiga reciente facilitaría el trabajo de distribuir y cubrir lombrices. También se podrían mejorar unos sectores pobres para que aumentara la homogeneidad del conjunto.
Convendría promover pronto y veo la necesidad de movilizar al investigador interesado en esas técnicas novedosas, para ensayar científica y técnicamente las posibilidades de la lombriz al compostar en los ambientes apropiados para ella.
Nosotros, los interesados en agronomía ecológica —la ganadería del futuro— podríamos empezar unos ensayos para crear ambiente y así forzar al investigador en centros oficiales de cada comunidad autónoma, para que perfeccionen el método y nos ayuden.
Como botánico interesado en los pastos, pero sin tierra ni posibilidad de actuación por mi edad, quiero insistir en la urgencia de promover nuevas técnicas relacionadas con la fertilidad edáfica y la del pasto que tanto depende de ella.

Investigación: Las lombrices son buenos indicadores de la calidad de la tierra
Jesús Pérez Sarmentero y otros investigadores de universidades españolas y holandesas hicieron un estudio en el 2003 ‘” en el que compararon las relaciones existentes entre sistema de manejo, suelo y población de lombrices en praderas permanentes en régimen de siega. En el oriente asturiano compararon cuatro praderas similares, dos en manejo convencional (aunque no hablan recibido tratamientos químicos) y otras dos en ecológico. Concluyeron que las lombrices juegan un papel importante, entre otras cosas porque contribuyen a la descomposición de la materia orgánica y por tanto liberan nutrientes, mezclan y airean la tierra y crean canales de drenaje. Son buenos indicadores por la facilidad en distinguirlas, identificarlas, cuantificarlas y por su respuesta a cam bios de manejo. Nos pueden también servir como aviso ante cambios a largo plazo del contenido de materia orgánica o de la estructura del suelo y de cambios en la disponibilidad, transformación y capacidad de captación de nutrientes esenciales para las plantas.
Las tierras que presentaron un indice de calidad más elevado fueron las de las praderas ecológicas, que presentaban también mayor número, biomasa y diversidad de lombrices.

Las lombrices como indicador de lo calidad del suelo presentado como ponencia en el VI
Congreso SEAE, Almeria 2004 y publicado en el Cuaderno de Resúmenes del citado Congreso.

Publicado en la Revista La fertilidad de la tierra nº25

Biocarbón: el abono verde que combate el cambio climático

Mitigar el cambio climático, mejorar la producción de los cultivos y dar salida a residuos vegetales como los procedentes de la poda del olivo. ¿Es posible “matar” estos tres pájaros de un tiro? La respuesta podría estar en el biochar.

El biocarbón o biochar es un producto similar al carbón que se produce por el calentamiento de materia vegetal en una atmósfera pobre en oxígeno. Por este procedimiento, denominado pirolisis lenta, alrededor del 50% del carbono de la biomasa queda almacenado en el biocarbón, por lo que resulta un material muy interesante como sumidero de CO2 que contribuya a reducir el efecto invernadero.

El uso del biocarbón no es nuevo, y el estudio de los suelos amazónicos conocidos como “Terra Preta” nos revela que es un material muy estable que puede permanecer en el suelo entre 500 y 7000 años. Además, se trata de suelos muy fértiles, que sugieren que el biocarbón podría mejorar la producción agrícola. Por eso, los científicos están empezando a estudiar las características del biocarbón procedente de distintos residuos vegetales y sus efectos sobre las propiedades del suelo y el crecimiento de las cosechas. Dos recientes trabajos publicados por investigadores de la Universidad de Córdoba nos revelan algunos de ellos.

Más crecimiento para las plantas

En el primer trabajo, publicado en la revista Biology and Fertility of Soils, los científicos analizaron el efecto de la adición de biocarbón producido a partir de restos de poda de olivo sobre el cultivo de trigo. Para ello dividieron una parcela experimental en bloques: a la mitad de ellos se les añadió biocarbón en una cantidad de 4 kg/m2, mientras que la otra mitad no recibió tratamiento.

Los resultados revelaron que la adición de biocarbón aumentó la capacidad de retención de agua del suelo y redujo su grado de compactación. “La mejora de las propiedades físicas del suelo puede tener un papel decisivo en climas secos como el mediterráneo, en el que la baja disponibilidad de agua es un factor limitante para la agricultura”, explican los autores.

Además, los suelos que recibieron tratamiento de biocarbón también aumentaron su contenido en nutrientes. “Vimos que el biocarbón actúa como si fuera una esponja que retiene los nutrientes. Y, aunque no lo observamos directamente, parece que las plantas desarrollan una mayor proporción de raíces finas que envuelven al biochar”, explica Rafael Villar, profesor de Ecología en la Universidad de Córdoba y uno de los autores del estudio. “Las raíces finas hacen que la planta asimile mejor los nutrientes y el agua, y esto desemboca en un mayor crecimiento de la planta”. Todos estos cambios han podido ser responsables del aumento en un 27% de la producción de trigo en las parcelas tratadas con biocarbón.

El efecto del biocarbón, diferente según su origen

En otro trabajo, publicado en la revista Journal of Plant Nutrition and Soil Science, los autores evaluaron el efecto del biocarbón procedente de diferentes orígenes (huesos de aceitunas, cáscaras de almendra, paja de trigo, astillas de madera de pino y poda de olivos) sobre plantas de girasol cultivadas en un invernadero experimental en el que se contralaban las condiciones ambientales.

Los resultados revelaron que el efecto del biocarbón es diferente según el origen de este. “Algunos son muy porosos, como el que proviene de la paja de trigo, mientras que otros como el de hueso de aceituna son más densos, y esto tiene consecuencias sobre la densidad del suelo, explica el investigador”. Por lo tanto, si bien el biocarbón tiene mucho potencial para mejorar la productividad de los suelos agrícolas, “su uso debe basarse en las propiedades específicas de cada biochar, prestando especial atención a su efecto sobre la disponibilidad de nutrientes en el suelo”, explican los autores del trabajo.

¿Es rentable fabricar biocarbón?

Lo que está claro es que el uso del biocarbón podría traer grandes beneficios. “Ahora mismo la poda del olivo se tritura y se devuelve al campo. Como consecuencia se descompone y el CO2 se libera a la atmósfera. Y si hay enfermedades, al molerlo se pueden expandir por el suelo. Con el biocarbón te ahorrarías la emisión de CO2 y la difusión de plagas, además de mejorar la producción agrícola”, indica Villar.

El reto actual es conseguir que la producción de biocarbón sea económicamente viable. “Ahora mismo se trabaja en el desarrollo de maquinaria que permita hacer el biocarbón in situ, igual que sucede con las trituradoras. De esa forma lo puedes echar directamente al suelo. Lo que no compensa, y por eso no se hace ahora mismo, es transportar los restos de poda a una incineradora y devolver después el biocarbón al campo”, concluye el investigador.

Ver fuente original aquí.

Ahorro del 40 por ciento en fertilizante para producir tomate

Es una de las conclusiones del proyecto Life+ Wastereuse llevado a cabo por el CEBAS-CSIC y otras entidades griegas, italianas y belgas, que evalúa las tecnologías existentes para el tratamiento de residuos orgánicos con vistas a su utilización como enmiendas en el campo. La adición de residuos orgánicos suple en parte, en el caso del tomate, a la fertilización mineral con un ahorro de un 40 por ciento y, en el caso de cultivos con menos exigencias de nutrientes y ciclos más cortos como la lechuga y la sandía, podría incluso sustituir totalmente a la fertilización mineral.

tomates
La utilización de residuos orgánicos como complemento a la fertilización mineral puede suponer un ahorro de un 40 por ciento en cultivos como el del tomate, o la sustitución total del abono inorgánico en otros con menos exigencias como la sandía.

El grupo de Enzimología y Bio-remediación de Suelos y Residuos Orgánicos del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS), integrado en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), está desarrollando un proyecto para el estudio de la fertilización orgánica en los cultivos.

Se trata del proyecto “Life+ Wastereuse”, en el que participa por el CEBAS la investigadora María Teresa Hernández, junto con otros científicos y representantes de la Universidad Técnica de Creta (Grecia), del Centro de Experimentación y Asistencia Agrícola y el Centro Especial para la Formación Profesional y la Promoción Tecnológica y Comercial de la Cámara de Comercio de Savona (Italia) y de la empresa Signosis (Bélgica).

Este proyecto se inició en septiembre de 2011 con un presupuesto de casi 1.4 millones de euros, finalizando en el próximo mes de agosto. Su objetivo es evaluar las tecnologías existentes para el tratamiento de residuos orgánicos, principalmente procedentes de la agricultura, aunque también urbanos (fracción orgánica de la basura doméstica y lodos de depuradora) y agroindustriales, con vistas a su utilización como enmiendas en el campo.

“Life+ Wastereuse” trata de impulsar prácticas de cultivo alternativas y sostenibles en la cuenca del Mediterráneo, que permitan proteger al suelo de la degradación, incrementar el rendimiento de los cultivos y obtener alimentos vegetales de gran calidad, al minimizar el empleo de fertilizantes químicos y evitar la eliminación incontrolada de los desechos, eliminando los restos agrícolas como los procedentes de la hortofruticultura.

Adaptación de restos

El compostaje ha sido el método elegido como más apropiado para el tratamiento de los residuos. Se trata de un proceso biológico aeróbico, en el que los microorganismos actúan sobre la materia rápidamente biodegradable, consiguiéndose al final del proceso un producto higienizado, libre de patógenos, compuestos fitotóxicos y malos olores, y de aspecto parecido al humus.

El Cebas realizó las pruebas con los diferentes tipos de composts en cultivos hortícolas en invernadero, tomate y lechuga, así como en cereales, trigo y cebada. En el país transalpino se ensayó con plantas ornamentales más cultivos de maíz y lechuga para comprobar los resultados con las condiciones climáticas particulares suyas y compararlos con los datos obtenidos por los investigadores murcianos.

Los resultados muestran que los residuos orgánicos pueden emplearse, a dosis adecuadas, como alternativa total o parcial a los fertilizantes inorgánicos. La cantidad que se debe aplicar dependerá del tipo de cultivo y del contenido de nutrientes del suelo.

Además de suministrar nutrientes y materia orgánica al suelo, estos compuestos mejoran las características físicas, químicas y microbiológicas, con un incremento de la estabilidad de agregados, de la capacidad para retener agua, de la porosidad y de la actividad microbiológica.

Beneficios

Uno de los beneficios a destacar es el incremento de su capacidad de retención hídrica, especialmente en zonas como Murcia -de clima semiárido- en las que conviene acumular el máximo de agua y humedad en el suelo.

Por otro lado, los microorganismos son los protagonistas de catalizar todas las reacciones que suceden en el suelo y los responsables de descomponer la materia orgánica y poner a disposición de las plantas los nutrientes.

Tanto la cantidad de poblaciones microbianas como su actividad se ven incrementadas en los suelos tratados con residuos orgánicos. Respecto a los resultados, María Teresa Hernández señala que estos compuestos tienen una «mineralización lenta», puesto que liberan de forma muy pausada los nutrientes que contienen.

Es posible que, en un momento determinado, si el cultivo es muy «exigente» en ciertos nutrientes -como por ejemplo el nitrógeno, uno de los tres elementos considerados como esenciales- no pueda aportar la cantidad que la planta necesita y no se produce el mismo rendimiento que en un cultivo tradicional.

Fertilización combinada

Por este motivo, el Cebas plantea como fórmula ideal la fertilización combinada. Es decir, utilizar los residuos orgánicos, pero también añadir una parte de fertilización mineral, aunque siempre en menores cantidades de las que se utilizan habitualmente en la agricultura y solo en el momento que la planta necesita más nitrógeno.

Los ensayos en invernadero muestran que, con este método, se consiguen rendimientos similares al cultivo tradicional, con un ahorro de hasta un 40 por ciento de fertilización inorgánica en el caso del tomate, y entre el 50 y el 100 por cien en lechuga, dependiendo de las características de la enmienda utilizada.

Por tanto, la adición de residuos orgánicos suple en parte, en el caso del tomate, a la fertilización mineral y, en el caso de cultivos con menos exigencias de nutrientes y ciclos más cortos -como la lechuga y la sandía-, podría incluso sustituir totalmente a la fertilización mineral.

De este modo, se evitaría los problemas de lixiviación de nitratos, al emplear menos nitrógeno, tan solo el que la planta necesite.

Teresa Hernández precisa que los fertilizantes minerales son positivos para el crecimiento de la planta, pero en su ‘debe’ tienen el hecho de que no aportan ningún beneficio al suelo, sino todo lo contrario, lo empobrecen, además de que, para obtener la misma producción en cosechas sucesivas, se debe aumentar progresivamente el uso de fertilizantes. La investigadora defiende que, a igualdad de rendimiento en los cultivos, interesa más emplear los residuos orgánicos, porque beneficia la calidad del suelo.

La investigadora resalta que el método desarrollado por el Cebas fomenta una agricultura más sostenible, además de aportar otros beneficios como mejorar las propiedades físicas y microbiológicas del suelo y reducir el uso de fertilizantes inorgánicos, «que emplean para su fabricación recursos naturales que se van agotando», como las rocas fosfatadas para obtener fertilizantes de fósforo.

María Teresa Hernández aboga por una práctica de cultivo que integre el empleo de residuos orgánicos complementado, en caso necesario, con fertilización mineral en los momentos de mayor exigencia nutritiva del cultivo.

El proyecto también demuestra que la adición de residuos orgánicos mejora la eficacia de los fertilizantes minerales y las propiedades físicas y microbiológicas del suelo, manteniendo la calidad y el rendimiento en las producciones.

Ver fuente original aquí.

El 25 % de los acuíferos, que abastece al 70% de los pueblos españoles, está contaminado

El uso masivo de los fertilizantes nitrogenados en la agricultura es el principal responsable de esta situación.

Uno de cada cuatro acuíferos españoles, que abastecen al 70 % de los pequeños municipios, están contaminados con nitratos (nocivos para la salud y ecosistemas) y es el problema más grave e “inquietante” de las aguas subterráneas del país.

“En torno a 170 de las 700 masas existentes están afectados por la contaminación difusa de los nitratos, un 25 % del total”, explica a EFE Juan José Durán, director del departamento de investigación y prospectiva geocientífica del Instituto Geológico y Minero de España (IGME).

El uso masivo de los fertilizantes nitrogenados en la agricultura es el principal responsable de esta situación.

Según Durán, el alcance del problema no se ciñe exclusivamente a las zonas agrícolas (desde donde se producen las filtraciones hacia el subsuelo) sino a lugares que hasta la fecha permanecían limpios.

“Estamos empezando a detectarlo en aguas que antes eran de buena calidad y cuya área de recarga no es potencialmente agrícola”. Es una contaminación que se extiende como una mancha de aceite, añade.

Es un problema de difícil erradicación, entre otras razones porque los agricultores usan cada vez más abonos, la regeneración de las aguas tardan varias décadas y la competencia está dispersa entre distintas administraciones.

Según los datos del científico, el 70 % de los pueblos españoles con menos de 20.000 habitantes se nutren de aguas subterráneas, en consecuencia “puede producirse un daño enorme de forma indirecta a estas poblaciones”.

La Organización Mundial de la Salud desaconseja una concentración por nitratos superior a 50 mg/l para el agua de consumo humano y la Agencia para la Protección del Medio Ambiente Norteamérica (EPA) lo sitúa en 10 mg/l de nitrato.
Otra cuestión relevante es la intrusión del agua del mar en los acuíferos de la costa cuando son sobreexplotados, resultado de lo cual se saliniza el agua dulce y deja de servir para los regadíos y para el abastecimiento humano.

“Hay del orden de 70 masas de agua que pueden estar afectadas en mayor o menor grado por la intrusión marina, lo que supone en torno al 10 % del total”, localizadas esencialmente en la costa mediterránea, Canarias y Baleares.

En principio, agrega, esta cuestión “no va a más y está muy controlada por las redes de vigilancia, pero aún no hemos sido capaces de llevarlo a término cero”, como obliga la Unión Europea.

Se trata, subraya Durán, de un tema “muy grave y difícil de revertir, porque cuando el acuífero se llena de agua salada, se deja de explotar y se queda allí”.

Solo saldría de forma natural en periodos excepcionales de recarga del acuífero (lluvias abundantes) o de modo artificial inyectando enormes volúmenes de agua (lo que no se hace por sus elevadísimos costes).

La contaminación difusa por nitratos y el de la intrusión salina ponen en riesgo el cumplimiento de la directiva marco de agua.

El tercer problema de las aguas subterráneas es el de la cantidad, pero “cada vez” es menor y está muy localizado (en zonas de las cuencas del Segura, Júcar, Tajo Guadiana y los dos archipiélagos”.

Ver fuente original aquí.

El humus de lombriz presenta grandes beneficios antienvejecimiento para la piel

Suena extraño, el último avance en el cuidado de la piel puede provenir de las entrañas de las lombrices de tierra. El conocido como humus de lombriz (excrementos de lombrices), está repleto de péptidos y enzimas que se ha comprobado clínicamente útil para reparar la piel dañada. La harina de lombriz de tierra (a base de lombrices secas), ya está siendo utilizada para extraer enzimas que combaten el cáncer para el desarrollo de fármacos. Y los agricultores orgánicos han estado informando del alivio de la psoriasis y el eczema después de la exposición al té de humus, un alimento para plantas hecho de humus de lombriz y agua. Ahora GSC Products ha lanzado la primera crema anti-edad del mundo que utiliza un extracto exclusivo hecha de humus de lombriz. Crema para las arrugas es parte de la nueva marca para el mercado de belleza, una línea que también incluye crema para celulitis, crema quemadora, crema para el dolor y limpiador facial DMAE.

Según el fabricante, su nueva crema antiarrugas contiene una mayor concentración de compuestos anti-envejecimiento que las cremas y sueros más caros.
Las excretas de lombrices son ricas en péptidos de cobre, humatos, auxinas, Quinetinas (extracto de origen vegetal, ingrediente activo fundamental de la línea de productos para el cuidado de la piel) y citoquininas que estimulan el crecimiento celular sano, la producción de colágeno, reafirmante de la piel, hidratan y  absorven nutrientes, además de luchar contra los radicales libres. Los agricultores orgánicos ya conocen lo que el humus de lombriz hace con las plantas: crecen más grandes y más rápido mediante la promoción de las células madre sanas y extendiende el ciclo de vida con un arsenal de enzimas anti-envejecimiento.

Según Wayne Perry, Jefe de Desarrollo de SGC Products, esos mismos compuestos producen efectos anti-envejecimiento similares sobre la piel humana.
“Después de estudiar los informes de los agricultores orgánicos sobre los beneficios milagrosos para la piel del té de humus, comenzamos a desarrollar un extracto de humus de lombriz específicamente para el cuidado de la piel y realmente funciona. No hay olor extraño ni nada de eso. Hacemos un extracto patentado de lombriz de tierra que es mezclado con una tintura esterilizada. Añadimos el té verde, cayena, MSM, cafeína, ácido hialurónico y glicerina vegetal.
La crema final se mezcla con una base orgánica natural de crema de mango, manteca de karité y manteca de cacao. Inmediatamente se hace la piel más firme, más suave y más elástica. Los clientes también han informado de alivio de los síntomas de la psoriasis y el eczema, dice Perry.

Para obtener más información, visite FreshBeautySkincare.com. Las muestras están disponibles para los medios cualificados y el personal médico que lo solicite.
Acerca de GSC Products, LLC: La compañía es conocida por haber sido los primeros del mundo en desarrollar la capsaicina (pimiento picante) productos contra la comezón en 2009 bajo su marca Greensations. GSC products fue fundada por Wayne Perry, inventor de Sinus Buster, primer spray nasal de capsaicina caliente del mundo.

Fuente original

El misterio de la Tierra Negra (Terra Preta), la tierra siempre fértil

“Terra preta do indio” es el nombre local de ciertas tierras oscuras que se encuentran en la Amazonia brasileña. Son suelos antropogénicos fértiles, es decir, que son el resultado de la acción humana.

Los arqueólogos, geógrafos, agrónomos y antropólogos, están de acuerdo en que las tierras oscuras “terra preta do indio” de la Amazonia fueron creadas por habitantes humanos de la cuenca fluvial, que eran mucho más numerosos de lo que se creía en principio. Según se cree, fueron creados por los indios precolombinos y abandonados después de la invasión de los europeos.

Antes del contacto con los europeos, hubo grandes poblaciones indígenas. Los indios precolombinos hicieron grandes logros en la arquitectura, arte y agricultura. No sólo cultivaron muchas de las plantas económicamente más importantes del mundo ( maíz, girasol, frijol, patatas, boniato o batata, tomate, cacahuete, aguacate, algodón y tabaco ) sino que también desarrollaron increíbles métodos productivos de la agricultura tales como las “camas elevadas” y “tres hermanas”.

COMPOSICION Y PROPIEDADES DE LA TERRA PRETA

A lo largo del río Tapajós en Brasil, el geógrafo William Woods ha trazado numerosos yacimientos prehistóricos, algunos con exquisita cerámica con una antigüedad de 2000 años. Hay un hilo común: la tierra donde la gente ha vivido es mucho más oscura que el suelo de la selva cercana. Las zonas de tierra oscura más extensas corresponden a los basureros de los asentamientos y están repletas de medias lunas de cerámica rota. Generalmente se cree que la cerámica se introdujo en el suelo con un fin similar al de los actuales productores de planta que añaden perlita o arena a la tierra de las macetas como método de drenaje y aireación, pero Charles C. Mann afirma que hay indicios de que gran parte de esta cerámica fue creada específicamente para incorporar al suelo.

La terra preta se compone de una compleja mezcla de:

-suelo estéril original de la cuenca amazónica llamado oxisol ( de un color amarillo rojizo )

-carbón vegetal

-fragmentos de objetos de cerámica

-desechos orgánicos : residuos vegetales, heces animales y huesos de pescado

-varios miles de microorganismos de diferentes tipos.

Una investigación detallada demostró que los dos suelos son el mismo, sólo que el más oscuro es simplemente un resultado de la adición de materia biológica. Los brasileños llaman a esta tierra fértil “terra preta”, (en contraposición al oxisol, que es el tipo de tierra relativamente estéril que abunda en la Selva Amazónica). Es famosa por su gran productividad e incluso se extrae ilegalmente para luego ser vendida como mezcla para macetas y enmiendas del suelo en Brasil y Bolivia. Se utilizan sobre todo para producir cultivos comerciales como la papaya y el mango, que crecen alrededor de tres veces más rápidamente que en los suelos infértiles de los alrededores.

Su mayor fertilidad se debe a los altos niveles de materia orgánica y los nutrientes como el nitrógeno, fósforo, potasio y calcio. Comparado con el suelo circundante, la terra preta puede contener tres veces más fósforo y nitrógeno, y como su color indica, contiene mucho más carbono ( 150 g de carbono por kg de suelo, frente a 20-30 g para el normal ) y además sus estratos son mucho más espesos. El carbón vegetal reduce significativamente la pérdida de nutrientes a causa de la lluvia, reteniéndolos con fuerza a los agregados del suelo.

Sin embargo, el mayor logro de los “amazónicos” sigue vivo. Los científicos del suelo que analizan la terra preta han encontrado en ella características asombrosas, especialmente su capacidad para mantener los niveles de nutrientes durante cientos de años.

Las técnicas actuales de la agricultura como el aclarado, roza y quema, nunca han sido sostenibles y contribuyen en gran medida al calentamiento global. Con la vegetación quemada, las altas precipitaciones filtran pronto todos los nutrientes del suelo. La estructura química del carbón presente en este tipo de tierra posee una gran capacidad de retención de nutrientes tras el proceso de la pirólisis ( descomposición química de la materia orgánica, causada por el calentamiento en ausencia de oxígeno ). La investigación ha demostrado que incluso los fertilizantes químicos no pueden mantener los rendimientos de los cultivos en la tercera temporada de crecimiento consecutivo, pero la terra preta sigue siendo fértil año tras año.

Francisco de Orellana había informado en el siglo XVI que los indígenas usaban el fuego para despejar sus campos. Bruno Glaser, de la Universidad de Bayreuth, encontró que la terra preta es rica en carbón de leña (madera que no se ha quemado completamente). El cree que actúa para mantener los nutrientes en el suelo y mantener su fertilidad de año en año. Este es el gran secreto de los primeros amazónicos: cómo cultivar la tierra hacia la productividad duradera. En parcelas experimentales, la adición de una combinación de carbón y fertilizante en el suelo de la selva tropical aumentó la productividad en un 880% en comparación con el fertilizante solo.

Sin embargo, la terra preta podría tener una capacidad aún más notable: parece como si se reprodujese. Mientras que en un suelo amazónico normal se requieren periodos de barbecho de entre 8 y 10 años, con la terra preta bastan 6 meses de descanso para que la tierra se recupere.

Los agricultores locales dicen que siempre que se deje 20 cm de terra preta sin tocar, el estrato de esta tierra se habrá regenerado después de un período de 20 años, alcanzando de nuevo su espesor. El geógrafo William Woods sospecha que una combinación de bacterias y hongos esté causando ese efecto, aunque esta teoría todavía no ha sido constatada científicamente.

UN POCO DE HISTORIA

Los arqueólogos que estudian las zonas de la Amazonia en la que se encuentra la terra preta han descubierto que dichas zonas se correlacionan positivamente con los lugares de los cuales informó Francisco de Orellana ( el primer conquistador europeo en descender el río Amazonas ) en el año 1542. La superficie terrestre es inmensa (dos veces el tamaño de Reino Unido ). Parece que los pueblos amazónicos transformaron la tierra bajo sus pies. La terra preta podría haber sufrido la agricultura intensiva permanente, que a su vez fomentó el desarrollo de las sociedades avanzadas.
Click Here!

Pero, desgraciadamente, los visitantes europeos llevaron enfermedades a los que los amerindios tenían poca resistencia: la viruela, la gripe, el sarampión,… De esta manera se activó el rápido declive de su civilización.

Los primeros investigadores occidentales en descubrir la terra preta fueron: James Orton (1870), Charles Haart (1874) y Herbert Smith (1879), y dado que en aquellos tiempos se suponía que toda la Amazonia debía ser fértil ( idea que se perpetuó hasta la segunda mitad del siglo XX ), esto ocasionó en parte que el gobierno brasileño lanzase campañas de colonización agrícola de la región, lo que resultó en un fracaso económico y con repercusiones medioambientales.

En 1980, Nigel J.H. Smith publicó un artículo en el que daba a conocer los hallazgos de este tipo de suelo, aunque, desgraciadamente, su trabajo fue ignorado por la comunidad científica. Posteriormente, en 1996, el pedólogo ( especialista en el estudio de los suelos en su ambiente natural) Wim Sombroek, que elaboró una tesis doctoral sobre los suelos amazónicos en 1963, dirigió un proyecto ecológico financiado por el Banco Mundial. Sombroek creó en 2001 la asociación “Terra Preta Nova”. Su libro “Suelos de la Amazonia” (1996) comenzó el estudio científico de la terra preta.

VENTAJAS DE LA TERRA PRETA

Hoy en día los científicos están intentando descubrir el cóctel biológico que hace que la tierra árida se convierta en fértil.

La cantidad de carbono almacenada en una hectárea de terra preta es mucho mayor que la de una hectárea de suelo normal. Ya que el almacenamiento de carbono en el suelo es uno de los mecanismo clave para la reducción de CO2 en la atmósfera, la producción y uso de terra preta podría ser un importante medio para luchar contra el efecto invernadero.

Otra ventaja que podría aportar la terra preta sería la reducción de la contaminación del agua potable por nitratos, lo que actualmente ocurre por el uso excesivo de fertilizantes.

Si son capaces de tener éxito en la recreación de la terra preta de los amerindios ( una herencia más valiosa que el oro ), se podría evitar en parte la destrucción de la selva tropical y centrarse en ayudar a alimentar a la gente en desarrollo de todo el mundo.

Ver artículo original aquí

¿Qué pasó cuando a Patrick Moore le ofrecieron un vaso de glifosato?

A raíz de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) haya clasificado al ingrediente activo del herbicida Roundup de Monsanto (glifosato) como probablemente carcinógeno, el periodista y reportero de investigación francés Paul Moreira ha publicado este estupendo vídeo de una entrevista con el defensor de los transgénicos Patrick Moore.

Durante la entrevista, Moore asegura que puede beber un cuarto de vaso de glifosato sin sufrir ningún daño, pero luego, cuando se le ofrece el vaso, le dice al periodista: “No soy idiota”.

La entrevista fue grabada como parte de una investigación de Moreira para la realización de una serie de documentales, “Bientôt dans vos assiettes” (Pronto en su plato), que son emitidos por la televisión francesa Canal +.

El documental muestra los terribles daños producidos en Argentina durante los últimos 15 años por el empleo de las cada vez mayores cantidades de productos químicos en la agricultura, sobre todo en los cultivos de soja transgénica. El documental toma nota de las enfermedades, incluido el cáncer, que padecen las personas que viven en las zonas donde se cultivan las plantas transgénicas Roundup Ready.

Aquí la transcripción de la entrevista de Moreira a Moore, que se realiza en inglés:

Moore: No creo que el uso del glifosato en Argentina esté provocando un aumento del cáncer. Puede beber un cuarto de vaso y no le hará daño.

Entrevistador: ¿Quiere beber un poco? Lo tenemos aquí.

Moore: Estaría encantado… aunque, en realidad…

Entrevistador: Entonces, ¿no quiere beber?

Moore: Sé que no me haría daño.

Entrevistador: Si usted lo dice, tenemos algo de glifosato.

Moore: Yo no soy estúpido

Entrevistador: Entonces, sí que es peligroso, ¿verdad?

Moore: No. La gente intenta suicidarse con él pero no lo consigue, con bastante frecuencia.

Entrevistador: Diga la verdad: es peligroso.

Moore: No es peligroso para los seres humanos. No, no lo es.

Entrevistador: Entonces, ¿usted está preparado para beberse un vaso de glifosato?

Moore: No, no soy idiota.

El entrevistador mira asombrado

Moore: Me va a entrevistar sobre el Arroz Dorado. De eso vamos a hablar.

Entrevistador: ¿En serio?

Moore: Entonces, se acabó.

Entrevistador: Excepto que…

Moore: La entrevista ha terminado.

Entrevistador: ¡Es una buena manera de resolver las cosas!

Moore ( que se levanta para salir): Es un completo idiota.

Lo que no aparece en el vídeo es cuando Moore habla de las mentiras que se están diciendo de que Roundup contribuye al aumento de los casos de cáncer en Argentina. Sin embargo, sí se puede ver en un anuncio del documental de Moreira, en el que también aparece el desconcertado Moore cuando se le ofrece el glifosato para beber.

Esta entrevista fue grabada con anterioridad a la declaración de un panel de científicos de la Organización Mundial de la Salud, de 11 países distintos, anunciando su decisión de incluir al glifosato como probablemente carcinógeno para los seres humanos. Pero Moore está empleando los medios de comunicación social para desacreditar la declaración de la OMS, diciendo que va en contra de las evidencias científicas, comparándolo con la declaración del IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático) sobre el cambio climático inducido por el hombre, algo que Moore niega de forma acalorada.

Se puede llegar fácilmente a la conclusión de que a Moore le falta credibilidad y que parece obtener prebendas a cambio. Es uno de los principales miembros del lobby protransgénicos, al que le gusta lanzar agresivos ataques contra los críticos de los transgénicos. Incluso ha participado en una campaña para promover a Moore como Embajador de la Ciencia en la EXPO de Milán en 2015.

Moore acaba de regresar de una gira por Asia, donde se reunió con el Ministro de Agricultura de Bangladesh, entre otros. Fue allí para promover el cultivo del Arroz Dorado, a pesar de que este arroz transgénico no ha sido todavía probado ni se puede conseguir. Existen otros cultivos, más fácilmente disponibles, que pueden suplir la deficiencia de vitamina A, como ya se ha hecho en Filipinas.

Esperemos que otros tan astutos como Paul Moreira denuncien las falsedades de las afirmaciones de personas como Moore. Sin embargo, resulta triste que muchos críticos de Moore, como el periodista George Monbiot, hayan tardado muchos años en reconocer su juego.

Ver artículo original aquí.

De plástico flotando en el mar al escaparate de Harrods

De botella de refrescos o lejia flotando en el mar a moda española sostenible en el escaparate de Harrods…, aunque no será solo una botella sino muchos de los residuos plásticos que flotan en el litoral del levante español y que, desde el próximo 1 de abril, recuperarán pescadores de 140 arrastreros.

Quien lo cuenta es Javier Goyeneche, presidente y fundador de Ecoalf, la firma de moda española que, en apenas tres años de existencia esta “agitando” el sector al transformar basura en ropa técnica o complementos de diseño y que ahora lanza en España una de sus iniciativas más ambiciosas el “Proyecto del Mar”.

Redes, botellas de plástico, neumáticos y hasta café… son algunos de los residuos con los que ya trabajan y a los que dan una nueva vida, porque como le gusta recordar a Goyeneche, donde algunos ven basura Ecoalf ve materias primas.

“La idea era crear una marca de moda que fuera realmente sostenible y lo más sostenible es no seguir usando los recursos del planeta, por eso empezamos con el reciclado como una opción, pero teníamos que ser capaces de crear una nueva generación de productos reciclados con calidad y diseño”.

No fue sencillo, Goyeneche recorrió el mundo para encontrar proveedores e industrias capaces de transformar los residuos y esta forma de pensar no le ha ido mal, pues la compañía espera alcanzar este año el “break even”, tal y como preveía en su “bussines plan” con una faturación de entre 5 y 5,5 millones de euros.

El primer año -recuerda- facturamos 1,2 millones de euros y dedicamos casi el 25% a I+D+i, el año pasado fueron 3 millones y “este año esperamos estar en unos 5,5 millones, que es donde esta nuestro “punto de equilibrio”, aunque -resalta- todo depende de los márgenes, que en una compañía de estas características son muy ajustados, porque queremos hacer todo el proceso donde captamos el residuo.

Esta singularidad, el carácter sostenible y el compromiso con el reciclaje es lo esta marcando la diferencia para esta firma en el competitivo mundo de la moda.

gajkamste0400ws15_184_1_1Sus plumiferos procedentes de botellas, bolsos o mochilas a partir de redes, fundas para móviles de envases, o chanclas a partir de neumáticos… cuya procedencia nadie sospecharía, salvo por dos detalles: presumen de ello y la “trazabilidad” con la que han seducido a gigantes del comercio como Harrods, empresas tecnológicas como Apple o estrellas como Gwyneth Paltrow o el cantante will.i.am.

Hasta la fecha casi todos sus proyectos han sido fuera de España menos el de neumáticos, gracias a una alianza con SIGNUS Ecovalor, el principal sistema encargado del reciclaje de ruedas usadas con las que fabrican en Arnedo (La Rioja) las sandalias Flip-flop.

El del “Mar” será el primer “proyecto gordo” 100% en España para el cual, la firma de moda ha llegado a un acuerdo con las cofradías de pescadores de Levante e involucrado a unos 140 barcos de pesca de arrastre, que colaboraran en la retirada de residuos plásticos del mar.

Cuando los arrastreros salen a faenar, sus redes “atrapan” además de peces entre 3 y 5 kilogramos de residuos plásticos por barco y día que luego se vuelven a arrojar al mar. Ahora se comprometen a traerlos a puerto, donde Eoalf y sus socios montarán cuatro o cinco puntos de clasificación.

A partir de ahí comenzará el trabajo de separar polipropileno (botellas de lejia y otras,) polietileno y aluminio, de los que, en una primera fase se hará una colección de fundas de smartphones a base de PET, en la que con diseñadores y artistas gráficos se cuente los esta pasando en el mar

Tras casi un año y pico trabajando en el proyecto, todo esta listo para comenzar pero no ha sido fácil porque intervienen 11 fábricas en el proceso.

Inicialmente el coste será asumido en su totalidad por Ecoalf ya que la ayuda que habían solicitado al Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI)les fue denegada y se encuentran pendientes de una propuesta presentada a los proyectos Life+ de la Unión Europea, explica Goyeneche.

Javier Goyeneche, presidente de Ecoalf y su directora creativa Carol Blázquez en EFEverde.

Un filántropo americano se ha interesado por el proyecto y parece dispuesto a apoyar la iniciativa en una operación que esperan cerrar en los próximos meses con la constitución de una fundación.

Trabajar con residuos del mar es complicado porque “estimamos que solo un 40% por ciento es plástico y porque su estado de conservación es peor y ahí es donde necesitamos más I+D+i, dado que la calidad del producto depende de la calidad del hilo.

Como además como se busca la “total trazabilidad de la “materia prima” desde el mar hasta los escaparates de Harrods, Ecoalf estará durante ocho o nueve meses sacando y almacenando los residuos plásticos del mar. “Cuanto tengamos un mínimo de 15 toneladas -explica Goyeneche- podremos empezar para saber que esa granza textil es 100% del mar”.

La idea es fabricar ropa de altas prestaciones, vinculada a la actividad marina, la vela o la pesca pero aunque si no se logra la calidad requerida se “bajarían las pretensiones” y se elaborarían otras prendas no tan técnicas.

De momento cuentan con los pescadores de arrastre como aliados entusiastas. Son conscientes de que tienen mala imagen y están encantados con la iniciativa en la que ellos mismos estarán limpiando el mar en un proyecto único a nivel mundial.

“Cuando hablas con ello te dicen que hay una zona, llegando a Ibiza, en la que hay mucho plástico”, por eso la parte final del proyecto será la más bonita, vendrá después cuando se comprueben los beneficios ambientales en los ecosistemas y la biodiversidad de la zona para lo cual prevén alcanzar acuerdos con ONG y entidades científicas.

A quienes les dicen que sus productos son caros, subrayan que “una de sus obsesiones” es tener una línea que sea muy accesible porque “el precio no debe ser un motivo para no ser sostenible” y con el 90% de sus ventas internacional es curioso que “en algunas tientas no entramos por baratos”.

Ecoalf ha sido galardonada en los Premios Europeos de Medio Ambiente a la Empresa, que otorga la Fundación Biodiversidad, en la categoría de “producto/servicio para el desarrollo sostenible”, por la generación de moda ecológica a través de materiales reciclados.

http://www.efeverde.com/wp-content/uploads/2015/03/eCOALF1.jpg

Ver noticia original aquí.

El lenguaje de los bosques: ¿se comunican los árboles entre sí?

Bajo la apariencia de paz y armonía de los bosques se esconde un mundo de intensas batallas por la supervivencia. A lo largo de su vida, los árboles sufren infinidad de ataques de organismos nocivos, como insectos, bacterias y hongos. Hasta hace poco tiempo la respuesta contra estos enemigos se veía como una reacción simple y pasiva. En cambio, hoy se sabe que los mecanismos de defensa de los árboles, como los de cualquier otra planta, son rápidos, activos e implican a otros elementos del ecosistema con los que los arboles establecen relaciones de diferente naturaleza.

Para hacer frente a las continuas agresiones, los árboles han desarrollado complejos y variados sistemas defensivos que pueden regular en función del riesgo de ataque y de las condiciones ambientales. Así, del mismo modo que el sistema inmune del ser humano responde ante situaciones de riesgo de infección o ataque, los árboles reaccionan para aumentar y producir más y nuevas defensas.

Los pinos jóvenes, por ejemplo, multiplican hasta cuatro veces el contenido de su resina, su principal sustancia defensiva, pocas horas después de ser atacados por el gorgojo del pino (Hylobius abietis). Este insecto come su corteza y el tejido conductor de nutrientes y causa enormes pérdidas en el sector forestal en toda Europa. Además, su ataque desencadena cambios morfológicos en el sistema de canales resiníferos que protegen al pino a medio y largo plazo. Los pinos pueden dejar de crecer y dedicar todos sus recursos a producir barreras químicas y físicas adecuando su anatomía y fisiología a la situación de riesgo.

Hylobios

Pero estas respuestas no son siempre iguales ya que dependen entre otros factores del enemigo que provoca el daño, de la intensidad de este y de los factores ambientales como la disponibilidad de luz, agua y nutrientes. Estudios recientes en este ámbito ponen de manifiesto que uno de los mecanismos defensivos más característicos son las alteraciones en la emisión de compuestos aromáticos a la atmósfera.

Multitud de compuestos orgánicos volátiles son continuamente liberados por las plantas y en particular por los árboles. Esta liberación la percibimos en el peculiar olor que desprende un pinar, un eucaliptal o un bosque de laureles. Pues bien, la alteración en la concentración o composición de estas mezclas de sustancias es un efectivo sistema de comunicación interno del propio árbol. De este modo, señala la presencia de un ataque a partes alejadas de este sin necesidad de recurrir al lento y costoso transporte a través del sistema vascular.

Y no solo eso: con estas variaciones en la emisión de volátiles, el ‘aroma a estrés’ de la planta es una pista de información fiable que logra atraer a otros organismos, como aves insectívoras e insectos depredadores y parasitoides de los herbívoros, que se alimentan de los enemigos del árbol y son por ello beneficiosos para él. Así consiguen indirectamente reducir la presión de sus atacantes, estableciendo una red de relaciones con otros habitantes del bosque que, como si de un lenguaje se tratase, interpretan los mensajes emitidos por los árboles.

Pero, ¿podrían otros árboles en la vecindad percibir este código particular de sustancias volátiles como señal de alarma y alto riesgo de ataque? De ser así, las plantas no atacadas al detectar los mensajes de alerta en los compuestos emitidos, podrían pre-activar su sistema inmunitario y prepararse para un posible ataque. En la actualidad las investigaciones en este campo se centran en despejar estas y otras incógnitas acerca de las diversas formas de comunicación entre las diferentes partes del mismo árbol, entre distintos árboles, entre árboles e insectos e incluso entre árboles y hongos beneficiosos. Se abre un complejo mundo de interacciones donde son muchos los organismos implicados que perciben o participan de este lenguaje de los bosques. Desde este punto de vista se puede decir que hemos entrado en la era de la comunicación de las plantas.

Ver artículo original aquí.

Descubren que las plantas reconocen a sus vecinas

Esto es lo que descubrió un equipo de investigadores argentinos que analizó cómo se comportan las plantas ubicadas en una hilera.

No sólo hallaron que eran capaces de reconocer a sus parientes por la forma de su tallo y sus hojas, sino también descrubrieron que la relación de parentesco las hacía actuar en consecuencia.

“Notamos que cuando acomodamos las plantas en hileras, muy cerca la una de la otra, simulando la situación típica de un cultivo, las plantas que estaban genéticamente relacionadas entre sí, posicionaban sus hojas hacia los espacios libres, fuera de la hilera”, le explica a BBC Mundo Jorge Casal, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet) y líder el estudio.

“En cambio, cuando mezclábamos plantas de la misma especie de distintos grupos genéticos, las plantas disponían sus hojas al azar, en cualquier dirección”, añade.

Es decir, cuando la planta reconoce que su vecina es pariente, amontona sus hojas para minimizar la interferencia y permitirle aprovechar mejor la luz del sol.

Si no es pariente, distribuye sus hojas en cualquier dirección para aprovechar al máximo la luz disponible.

El estudio, publicado recientemente en la revista especializada New Phytologist, puede traer beneficios para la agricultura, ya que abre nuevas posibilidades en cuanto a cómo maximizar el rendimiento de las cosechas en función del espacio libre para cultivar.

Mejoras en el rendimiento agrícola

“Nosotros sabíamos que las plantas podían percibir a sus vecinas, lo que no sabíamos es que reaccionaban de forma distinta de acuerdo a este parentesco”, explica Casal.

Los investigadores también observaron que la comunicación entre las plantas -para los experimentos se utilizó la Arabidopsis thaliana, una planta que sirve de modelo en estudios de fisiología vegetal- no ocurría por el contacto entre las raíces (a cada planta le correspondía una pequeña maceta) sino que reconocían los patrones de luz diferenciales que producía el cuerpo de la planta vecina.

Lo interesante del caso, le dice el investigador argentino a BBC Mundo, es que nos permitió calcular la relación entre el costo y el beneficio que trae aparejado este comportamiento.

“Cuando una planta reconoce la presencia de un pariente ocurre un efecto doble: por un lado, al amontonar sus hojas, evita sombrear a la vecina, pero por otro, hace que sus propias hojas se ensombrezcan entre sí”.

“Sin embargo, si la vecina es pariente, hará exactamente lo mismo. El costo es sombrearse a sí misma y el beneficio es recibir menos sombra”.

“Lo que nosotros notamos es que en esta relación, el beneficio supera los costos”, señala Casal.

En este sentido, Casal confía en que los resultados de la investigación puedan ser aprovechados en el ámbito de la agricultura.

Por lo general, en los cultivos, las plantas se distribuyen en hileras. Quedan muy cerca entre sí, pero más lejos de la que están en la próxima fila.

De acuerdo a esta teoría, no sería necesario dejar tanto espacio entre las hileras.

“Podríamos mejorar el rendimiento usando menos espacio”, dice Casal.

 

Ver artículo original aquí.

« Entradas Antiguas